Los Corrales celebra un Pleno marcado por acusaciones de amenazas y espionaje

  • El PP interpeló por las advertencias de un empresario para retirar el pliego de alumbrado y la edil de IU se preguntó si estaría siendo vigilada

La Corporación de Los Corrales de Buelna ha celebrado una de las sesiones plenarias más tensas de los últimos años, marcada por acusaciones de posibles amenazas a la Alcaldía e incluso sospechas de posible espionaje a una concejala de la oposición. La portavoz popular, Mercedes Toribio, sometió a la alcaldesa socialista, Josefina González, a una decena de preguntas sobre la asesoría energética malograda en los últimos días. El punto álgido fueron las alusiones a las advertencias hechas a la Alcaldía por un empresario local para la retirada del plan de mejora del alumbrado público si no se quería terminar en los tribunales. Y desde IU, Elsa Salas se mostró sorprendida por el alto grado de conocimiento por parte de la propia regidora sobre sus reuniones y conversaciones telefónicas privadas, preguntándose si no tendría intervenido su teléfono o, incluso, si sería cosa de un investigador privado.

El PP centró buena parte de sus preguntas en la asesoría energética reclamada por el gobierno local para poner en marcha un plan de modernización del alumbrado público. Toribio interpeló sobre la persona que inició la asesoría en ese campo, sobre sus relaciones familiares con la empresa elegida al final para ese cometido o si esos trabajos se habían ofrecido a un empresario local que a la postre fue quien advirtió de los «errores graves» en el proceso.

La tensión se incrementó cuando Toribio preguntó si a ese empresario se le había invitado a presentarse al concurso para adjudicarle directamente el contrato. Josefina González cuestionó a su vez a la portavoz popular si se le estaba acusando de un delito, de querer adjudicar directamente un concurso. Toribio afirmó que «si lo quisiera hacer habría ido ya a tribunales», dijo, «le estoy dando la posibilidad de aclararlo». González rechazó los hechos.

Pero Toribio fue más allá y requirió información sobre la posibilidad de que se desistiera de todo el proceso de mejora energética por las advertencias de ese empresario de que en caso contrario llevaría el asunto ante la Justicia. González afirmó que «este gobierno no funciona a base de amenazas», e insistió en si se le estaba investigando sobre «si alguien me estaba amenazando o coaccionando para que retirara el pliego». Preguntó a Toribio si «¿alguien le ha dicho a usted que yo he cometido un delito y le ha dado información sobre una amenaza directa a Alcaldía?». La portavoz popular respondió que «no era una amenaza sino una advertencia» sobre el hecho de que «si no cumplía la ley la llevaba a Tribunales». Algo que para el gobierno municipal no dejaba de ser una amenaza de la que Toribio podía ser «cómplice».

En cuanto a las sospechas de la edil de IU, González afirmó que «desde mi lógica, entiendo que los vecinos hablan con todos los grupos políticos. Mi lógica me dice que la información se trasmite así. Si tu lógica te dice que tengo espías, que pincho el teléfono o soy una pitonisa, pues que cada uno utilice la lógica que crea más conveniente».