Hijas se consolida en el panorama regional como productor de manzanas propias

Enrique Dapena dirigió la jornada sobre manzanos organizada en Hijas
Enrique Dapena dirigió la jornada sobre manzanos organizada en Hijas / Nacho Cavia
  • La Asociación San Vítores celebró este sábado una jornada de cuidado de frutales que ha contado con el mejor especialista del sector, Enrique Dapena

Un microclima especial, una tierra apropiada y los cuidados de las gentes de Hijas han preservado hasta nuestros días los manzanos que hace un siglo un matrimonio trajo de Francia, frutales que se adaptaron a la zona hasta ofrecer variedades altamente apreciadas.

La Asociación Cultural San Vítores organizó este sábado unas jornadas sobre la explotación de los manzanos que han reunido a cerca de 70 personas interesadas en todo el proceso, desde un injerto hasta la recogida de la fruta. Blanquera de San Juan, Roja del Carmen, Camuesa, Torancesa, Bella Flor, Mingana, Molque, Limón y otras muchas variedades protagonizaron un encuentro que contó con la participación de un auténtico especialista a nivel internacional. Enrique Dapena de la Fuente, responsable del área de Fruticultura del Servicio de Investigación y Desarrollo Agroalimentario del Principado de Asturias (Seryda), llegado de un pueblo que sabe mucho de manzanas, Villaviciosa (Asturias).

Su primera intervención era muy esperada. Hace un año realizó un análisis genético de los manzanos de Hijas y adelantó los resultados preliminares sobre las cerca de cuatro decenas de tipos de manzana de mesa que se extienden entre los 67 árboles diferentes de la explotación. También abordó los efectos del cambio climático en la fertilización. Y mostró el camino para una poda experta dirigida a dos cuestiones básicas, que el árbol de muy buenas manzanas y dure mucho tiempo.

Una de las organizadoras, Ángela Mora Suárez, siempre destaca que Hijas fue un pueblo "manzanero total". Lamentablemente, por distintas circunstancias, el abandono de las grandes extensiones de manzanos en el siglo XX redujo esa tradición, decía José Luis Arce. Ahora, la asociación ha cogido el testigo de sus mayores y avanza en la preservación de un recurso que, según Enrique Dapena, debe tenerse en cuenta en regiones como la cántabra o la asturiana, como complemento perfecto de la explotación ganadera.