Una cueva rupestre en la ciudad

Los autores de la representación artística mostraron ayer su obra a las autoridades municipales.
Los autores de la representación artística mostraron ayer su obra a las autoridades municipales. / Luis Palomeque
  • El acceso a la Plaza de Chanete es decorado con pinturas inspiradas en el paleolítico

  • El Ayuntamiento ha acudido al arte urbano para dar "más vida" a este espacio públicode La Inmobiliaria

El arte urbano sigue abriéndose paso en Torrelavega con el respaldo municipal. El pasadizo que sirve de entrada a la Plaza de Chanete, en La Inmobiliaria, ha sido decorado por un grupo de grafiteros locales, ‘Actos Reus’, como si fuese una cueva rupestre del paleolítico. Para hacer la representación artística se inspiraron en las famosas cavidades cántabras de Altamira, Hornos de Altamira y El Castillo, todas ellas declaradas Patrimonio de la Humanidad.

Así lo explicaron ayer el alcalde, José Manuel Cruz Viadero, y el primer teniente de alcalde, Javier López Estrada, durante una visita a la obra, ya terminada, con la que se pretende potenciar el uso de la plaza por parte de los vecinos. Cruz Viadero recordó que fueron los propios residentes los que solicitaron al Ayuntamiento mejorar el acceso a este espacio público y "darle más vida". Fue entonces cuando surgió esta actuación, basada en el arte paleolítico y denominada ‘Sonando el alma de la cueva’. Según el regidor, se trata de una nueva muestra del interés que tiene el Consistorio en mejorar el barrio, algo que se ha plasmado en diversas inversiones, todas ellas encaminadas a que "las personas vivan mejor".

Por su parte, López Estrada señaló que esta obra representa perfectamente lo que es el arte rupestre en Cantabria, por lo que "esta actuación tiene un doble valor, por dinamizar esta plaza de la ciudad y por difundir el maravilloso patrimonio rupestre que hay en Cantabria". El edil felicitó a los artistas y les agradeció su dedicación.

Por último, el primer teniente de alcalde agradeció la presencia en el acto de los vecinos, encabezados por el presidente de la AA VV Río Indiana, Gonzalo Llamosas; autoridades importantes dentro del arte paleolítico cántabro, como Daniel Garrido, coordinador de cuevas de la Consejería de Turismo; y trabajadores del Museo de Altamira, entre otros. El edil regionalista indicó que esta singular actuación ha conllevado una inversión que no llega a los 4.000 euros.