Homenaje popular a los bares

Homenajeados y organizadores del reconocimiento público, ayer, ante el Ayuntamiento de Torrelavega.
Homenajeados y organizadores del reconocimiento público, ayer, ante el Ayuntamiento de Torrelavega. / Luis Palomeque
  • El grupo Quercus reconoce la labor de estos "lugares de encuentro, charla y diversión"

  • ‘Villa de Santillana’, ‘Avenida’, ‘Cabrero’ y ‘Mundial’, protagonistas del acto celebrado ayer en el Círculo de Recreo

. Torrelavega ha rendido un sinfín de homenajes (a pintores, escultores, historiadores, políticos, empresarios...), pero el de ayer fue especial. El grupo de opinión Quercus reconoció públicamente la labor de los bares como símbolo de la hostelería local, lugares de «encuentro, charla y diversión». Negocios en algunos casos casi centenarios, regentados por familias ya muy populares. ‘Villa de Santillana’, ‘Cabrero’, ‘Mundial’ y ‘Avenida’ fueron protagonistas del entrañable acto celebrado ayer en el Círculo de Recreo. A la cita acudieron cerca de un centenar de personas, entre ellas el presidente de la Asociación Empresarial de Hostelería de Cantabria, Ángel Cuevas, y la presidenta de la Casa de Cantabria en Mallorca, María Inmaculada San Emeterio.

«Los bares y al frente, siempre, personas. A ellas nuestro reconocimiento», señalaba Quercus. Personas como Modesto Terán ‘Tato’, que dedicó toda su vida al bar ‘Cabrero’ hasta que se jubiló en 2010. Lo pasó tan mal al dejar el negocio que ni se despidió de sus muchos amigos. «Al tercer día baje al bar y se me cayó el mundo el cima. Saqué unos billetes y me marché de viaje con mi mujer», recuerda. A ‘Tato’ le ha parecido «muy bien» el homenaje porque «siempre hemos sido el ‘Patito Feo’ de la hostelería, aunque al final hemos salido triunfantes».

Luis Miguel Obregón, otro de los protagonistas, también está jubilado después de dedicar la mayor parte de su vida al ‘Villa de Santillana’, otro negocio emblemático en Torrelavega. Él cree que este acto tiene «relevancia», como casi todo lo que hace Quercus, un grupo «muy inquieto». Luis Miguel se dedica ahora a cantar en la Sociedad Coral, toda una institución en la ciudad, y a «atender a los nietos, ir al gimnasio, recibir clases de inglés...».

A Fernando Tobar, que acudió en representación del bar ‘Mundial’, le pareció una «muy buena idea» para dar a conocer un poco más la hostelería. Su negocio se puso en marcha en 1933 y es uno de los más antiguos. Él es de los que piensa que su labor al frente de los bares está «poco reconocida», dado que es un trabajo «muy sacrificado». Fernando también hace hincapié en cómo han cambiado las cosas en el sector: «Antes era más de charla, de diversión, de una buena tertulia. Ahora todo es más rápido, más estresante, todo el mundo lleva prisa».

Cada homenajeado tuvo su ponente: Tomás Bustamante (Cabrero), Joaquín Díaz (Mundial), Gustavo Merino (Avenida) y José Nicasio Gutiérrez (Villa de Santillana). Bustamante, cofundador de Quercus, recordó que es la cuarta ocasión en la que el grupo de opinión reconoce la labor de un sector de la sociedad torrelaveguense. Antes lo hicieron con los pintores, los poetas y los historiadores.

«Ahora nos ha parecido oportuno –explicó– rendir homenaje a la hostelería y especialmente a las personas que están detrás de la barra y hacen posible con su buen hacer, su simpatía, su profesionalidad, que los bares se conviertan en lugares de encuentro para los ciudadanos. Hemos elegido estos bares porque tienen una historia detrás, pero el reconocimiento es a la hostelería en general».

Joaquín Díaz ‘Quinichi’, también cofundador de Quercus, dijo que el reconocimiento a los bares es «muy justo», dado que son una de las «fortalezas» sociales y económicas de la ciudad, cruce de caminos que ha generado «muchísimos negocios». «Los bares eran lugares de convivencia, de comuniones, bodas, tertulias. Debemos reconocer la importancia que para la economía y la sociedad en general han tenido estos negocios casi centenarios, algunos ya desaparecidos», señaló ‘Quinichi’.

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