Una plaga de ratas hace la vida imposible a unos vecinos de Polanco

Inés Arabia señala desde su ventana la parcela que supone el foco de los roedores
Inés Arabia señala desde su ventana la parcela que supone el foco de los roedores / Luis Palomeque
  • Los roedores proceden de la vivienda que el Ayuntamiento de Santander tiene en Rinconeda en régimen de alquiler social

Adrián Revilla e Inés Arabia ven pasar ratas por delante de su casa, situada en Rinconeda, como si vieran llover, sin extrañarse y casi resignados después de más de un año de denuncias y solicitudes al Ayuntamiento de Polanco y al de Santander, propietario de la vivienda contigua, habitada en régimen de alquiler social, y foco de los roedores que se pasean a sus anchas por la parcela.

Basta con fijar la vista unos segundos para ser testigo directo del trasiego de ratas, de manera individual, a pares o en grupo. Adrián acabó este viernes con una que se encontró en la calle, pero no va más allá por tratarse de una vivienda ajena, aunque a este paso cree que va a tener que echar veneno en su terreno. "Antes de ayer estuvimos cenando con mis padres en el jardín y se asomaban las ratas al muro", explica mientras muestra una fotografía que lo atestigua. Tiene muchas otras que también reflejan su realidad diaria. En una de ellas, aparecen nada menos que nueve de estos roedores.

El último movimiento del Ayuntamiento de Santander al respecto tuvo lugar este viernes, tras la reunión entre la alcaldesa, Gema Igual, y su homólga en Polanco, Rosa Díaz, cuando se ha notificado a la inquilina que tiene un plazo de dos días hábiles para proceder a la limpieza y saneamiento. En el escrito se advierte además de que si finaliza ese plazo sin que se haya cumplido con el requerimiento, se procederá a su limpieza por parte del propio Ayuntamiento de Santander. Por la tanto, desde el consistorio estiman que la próxima semana se realizarán estas labores.

Pero para creerlo, después de tanto tiempo protestando, los jóvenes denunciantes tienen que verlo y, por si acaso, debajo del taco de quejas presentadas, Adrián tiene la que piensa llevar a Sanidad. Entre los papeles, también varios informes. Uno de septiembre de 2015, de un técnico de Servicios Sociales del Ayuntamiento de Santander, en el que se dan varios detalles tras una inspección: "La vivienda, en general, se encuentra en estado de abandono;no se ha reparado la cubierta y varios desperfectos provocan la entrada de agua en el interior. Existe undeterioro general por falta de mantenimiento. En el exterior, se acumula una importante cantidad de chatarra".

Aquí todavía no había ratas, pero los olores eran insoportables", relata el denunciante, que asegura que la arrendataria no habita en la vivienda sino en otra también de alquiler social en Santander, con su hija, pero la ocupan de vez en cuando otras personas a las que se la cede. Por su parte, el Ayuntamiento de Santander explica que el Consistorio de Polanco le trasladó, a finales de enero de 2016, una orden de ejecución de limpieza de la finca situada en el número 4K del Barrio Rinconeda. Santander requirió entonces a la arrendataria de la vivienda a que fuera ella la que se encargara de esa limpieza, puesto que, por contrato, está obligada al mantenimiento ordinario de la finca y, por tanto, le corresponde esta tarea.

Una de las ratas atrapada en una trampa en la parcela del vecino denunciante

Una de las ratas atrapada en una trampa en la parcela del vecino denunciante / LUIS PALOMEQUE

Según prosigue el escrito, la persona a la que el Ayuntamiento tiene alquilada la vivienda realizó las correspondientes labores de limpieza y a mediados de marzo de 2016, en una visita a la parcela, se comprueba que los residuos que se encontraban acopiados han sido retirados. "A día de hoy, no se había recibido en el Ayuntamiento de Santander ningún nuevo requerimiento por parte del Ayuntamiento de Polanco", finaliza la nota.

Sobre el caso, Rosa Díaz manifestó que "desde que el Ayuntamiento de Polanco tuvo la primera reunión con el vecino afectado en julio de 2015, ha puesto todos los medios a su alcance para solucionar el problema, entre ellos, iniciar un expediente que fue remitido al Ayuntamiento de Santander requiriendo la limpieza de la finca, trabajos que se llevaron a cabo en pocos días".

La alcaldesa de Polanco también señala que, debido a las quejas manifestadas por el vecino, desde su ayuntamiento se encargó hace varios meses la realización de un informe al respecto de la situación de la finca y de la presencia de roedores. "Los técnicos de la empresa no pudieron constatar que el foco origen de los roedores se encontrase en el interior de la finca, aunque todo parece indicar que así es, al no poder acceder a la misma, ya que fue imposible localizar a los inquilinos para solicitar su permiso de entrada", añade Díaz, que detalla también que hace diez días, a instancia de los servicios técnicos, tras observar los trabajadores municipales la existencia de roedores en la finca, el Ayuntamiento de Polanco remitió al de Santander un requerimiento de oficio comunicando la incidencia y solicitando de nuevo la limpieza.

Según argumenta Díaz, ante este requerimiento, la alcaldesa de Santander se ha puesto en contacto con ella y ha anunciado el inicio inmediato de los trámites para contratar a una empresa que lleve a cabo la limpieza de la finca. Además, ambas regidoras han acordado continuar con los trámites habituales de seguimiento de la situación de este inmueble, informando con periodicidad mensual sobre cuál es la situación, al objeto de que no se vuelvan a repetir los hechos denunciados por el vecino colindante.

Por tanto, la alcaldesa de Polanco quiere dejar claro que "desde el Ayuntamiento se han atendido todas las denuncias y quejas del vecino, y que se ha hecho todo lo que legalmente se puede hacer, que es requerir a los inquilinos la limpieza de la finca y, al no ser localizados, al Ayuntamiento de Santander".

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