Los acusados de la muerte del comerciante chino solicitan la libre absolución

  • La Fiscalía de Cantabria y la acusación particular piden 25 años de cárcel para cada uno de los tres jóvenes imputados por asesinato

Los tres jóvenes acusados de la muerte del tendero chino en el mes de noviembre de 2015 en Torrelavega han solicitado la libre absolución en sus respectivos escritos de calificación provisional, en los que rechazan el relato de los hechos de la Fiscalía de Cantabria y de la acusación particular, que piden 25 años para cada uno de ellos, 20 por asesinato y otros cinco por robo con violencia en local abierto al público.

Además, el Ministerio Público y la acusación particular, que está ejercida por la viuda del comerciante, piden también para cada uno de ellos 20 años de libertad vigilada e indemnizaciones conjuntas por importe de 126.538 euros para la esposa de la víctima; 52.724 euros para cada uno de sus dos hijos menores de edad; y 10.544 euros para cada uno de sus progenitores.

Los tres acusados por la muerte del tendero, dos chicos y una chica, tenían en el momento de los hechos 24, 20 y 21 años. El de 24, imputado también por un delito leve de lesiones por dar una patada a la mujer del comerciante, permanece en prisión provisional desde noviembre de 2015, mientras que los otros dos salieron en libertad bajo fianza en abril del año pasado.

Transportista imputado

Por otro lado, el titular del Juzgado de Instrucción nº 4 de Santander ha imputado un presunto delito de homicidio por imprudencia grave –en concurso con un delito de conducción temeraria– al conductor del camión que atropelló a una mujer en la Avenida Menéndez Pelayo de Santander el pasado 2 de enero, causándole la muerte.

Según el auto de procesamiento, el transportista circulaba por Santander sin los permisos exigidos, "con un camión cargado hasta los topes de escombro", sin seguro, con el semirremolque dado de baja desde 2008 y la ITV caducada.

El magistrado señala que estas "irregularidades administrativas" ya determinan de por sí una grave imprudencia.

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