La ciudad alcanza el ecuador de la legislatura con el convenio del soterramiento sin firmar

Varias personas atraviesan el paso a nivel de la calle Pablo Garnica, uno de los que hay en la ciudad y que divide en dos a Torrelavega.
Varias personas atraviesan el paso a nivel de la calle Pablo Garnica, uno de los que hay en la ciudad y que divide en dos a Torrelavega. / Luis Palomeque
  • Grandes proyectos como el parque empresarial de Las Excavadas o la revisión del Plan General avanzan aunque a paso lento

La que se presumía como la legislatura de la recuperación económica de Torrelavega no acaba de despegar aunque la bajada de los datos del paro y la puesta en marcha de algunos proyectos clave animen a pensar en una remontada en los dos próximos años de legislatura. Los datos objetivos hablan de 1.500 menos desempleados, sin embargo grandes proyectos para el periodo 2015-2019 como el soterramiento de las vías de tren se encuentran en su fase más inicial y aunque ya hay un acuerdo entre el Ministerio de Fomento, Gobierno regional y Ayuntamiento, el convenio a día de hoy está sin firmar.

También en su fase embrionaria está el parque científico y tecnológico de Las Excavadas, para cuya puesta en marcha se está redactando un PSIR (Plan Singular de Interés Regional) con el apoyo del Gobierno de Cantabria. El equipo de gobierno local (PSOE-PRC) defiende este proyecto como alternativa a la falta de suelo industrial en el municipio, con el polígono de Tanos-Viérnoles casi completo. Asimismo, la revisión del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) también avanza aunque a paso lento, aún está pendiente de su exposición pública y la aprobación inicial. Se trata de un documento fundamental para definir el desarrollo urbanístico de la ciudad y con ello contribuir a la recuperación económica de uno de los municipios más castigados por la crisis.

Socialistas y regionalistas, tal y como avanzaron en su programa de gobierno para la legislatura 2015-2019, han buscado el diálogo con el resto de formaciones para sacar adelante los proyectos, dado que el gobierno en minoría les ha obligado a llegar a acuerdos y a ceder en algunas de sus prioridades.

Atrás ha quedado el anterior turbulento cuatrienio marcado por la moción de censura al alcalde del PP, Ildefonso Calderón. La estabilidad política ha contribuido a avanzar con el empleo como prioridad en Torrelavega aunque en el debe se encuentra el no haber logrado la declaración de la zona como Preferente Reindustrialización que conllevaría la llegada de ayudas económicas para empresas e industrias.

Para recuperar el liderazgo en la creación de empleo se ha revalorizado la Escuela Taller y el Taller de Empleo, eliminando el aula de carpintería de la Agencia de Desarrollo Local en Barreda y construyendo unas instalaciones para la formación en el sector de la hostelería, en las que actualmente se forma a cerca de un centenar de personas.

En cuanto a políticas sociales, uno de los ejes de la actual legislatura, según socialistas y regionalistas, se ha reforzado el Plan de Emergencia Social en colaboración con el Gobierno de Cantabria y se ha dotado a las familias con dificultades económicas de distintas ayudas para el pago de recibos de agua, luz y gas. Todo ello a pesar de las dificultades que ha habido en la gestión de las ayudas del Fondo de Suministros Básicos del Gobierno regional y que ha retrasado el pago de subvenciones a las familias beneficiarias. La apertura de comedores escolares, becas para el estudio, o la teleasistencia domiciliaria gratuita son algunos de los ejemplos de esta política social.

Para sacar pecho también es recurrente el apartado referente a la deuda del Ayuntamiento, que ha bajado desde mayo de 2015 hasta hoy de diez millones de euros a dos y la previsión es que a finales de este año sea cero. Una situación que permite a Torrelavega avanzar y sobre todo hacer frente a la financiación del soterramiento de las vías de ferrocarril, con una partida de 16 millones de euros del total de 91 que cuestan las obras y que se sufragarán con las aportaciones de Fomento y del Gobierno regional. En la red viaria se han dado mejoras sobre todo con la construcción de la glorieta del Puente de los Italianos, la Avenida de Moneche, las aceras de Nueva Ciudad o las tan añoradas aceras del Paseo del Niño. Sin embargo la carretera de La Montaña sigue en estado de abandono y la variante para unir Viveda con Barreda todavía está pendiente de estudios de impacto ambiental.

El Punto de Encuentro Familiar, otra de las apuestas de la legislatura, también ha salido adelante aún. Aunque ya hay sede, hasta el momento es solo un proyecto, como la esperada comarcalización del servicio del Parque de Bomberos, que únicamente cuenta con el compromiso del Gobierno regional para aumentar las partidas presupuestarias.

Está pendiente de ejecutarse también la ampliación del aparcamiento del Hospital de Sierrallana. Y para un nuevo Conservatorio no parece que esta sea la legislatura. Para compensar, el Gobierno de Cantabria ha comprometido una inversión cercana a los 7 millones de euros para convertir La Lechera en un centro cultural de referencia, todo ello después de que la ciudad viera como el Mupac después de flirtear con Torrelavega se quedara en Santander.

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