Tanos prepara a los cocineros del futuro

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La cuarta edición del concurso contó con la participación de más de medio centenar de alumnos, algunos ayudados por familiares. / Luis Palomeque

  • Más de medio centenar de alumnos participaron enla cuarta edición del 'MasterChef' que organiza el colegio Escudero Espronceda

Aprovechando el tirón de la televisión y que la cocina está de moda, el colegio público Escudero Espronceda, de Tanos, organiza un certamen gastronómico para encaminar a los alumnos hacia una vida saludable, en este caso a través de los alimentos. El concurso se llama como el famoso programa 'MasterChef' y esta semana ha alcanzado su cuarta edición con un éxito creciente. Participaron más de medio centenar de alumnos, algunos ayudados por familiares. Una vez más, el Escudero Espronceda, uno de los colegios más dinámicos de Torrelavega, ha logrado involucrar a toda la comunidad educativa y su entorno en una de sus actividades, en esta ocasión en su Semana Cultural.

El evento se celebró en el pabellón del centro, en un ambiente de excitación y sana competencia, y gracias a la colaboración de los jueces principales, tres destacados cocineros profesionales, Rubén Abascal, del restaurante Los Brezos (San Mamés de Meruelo) y Jesús Palacio y Ana Martínez, del restaurante El Palacio (Tanos). Ellos, pertenecientes a la asociación de cocineros Euro-Toques, realizaron el papel, no siempre grato, del famoso trío formado por Pepe, Jordi y Samantha. Los pequeños compitieron y, sobre todo, se divirtieron divididos en dos categorías: alumnos de Infantil y Primaria, los primeros ayudados por familiares.

Después de 45 minutos destinados a cocinar y emplatar, los participantes, ataviados con los correspondientes gorro y delantal, levantaron las manos y los cuatro premios en juego fueron para: Saúl Iturbe (Junior, cena para tres personas en Los Brezos), Noa Villegas (Infantil, cena para cuatro personas en El Palacio), Hugo García (originalidad, libros y set de cocina) y Erik Jiménez (cocinero más currante, libros y set de cocina).

Jesús Palacio, buen comunicador, se pasó por todas las mesas micrófono en mano:"Este colegio hace muchas cosas y muy originales. Aprovechando el tirón de la televisión, se les ocurrió hacer este concurso y este es el cuarto año y cada vez va a más. A los niños cada vez les apetece más cocinar y eso forma parte de nuestra cultura". El chef dijo que la cantera de cocineros es "muy buena" y que estaba encantado por las "grandes audiencias" que está logrando una profesión que quiere "muchísimo".

Rubén Abascal era el segundo año que acudía a la cita y también lo hacía "encantado". "Estoy todo el día metido en la cocina –explicaba– y ver a los pequeños como se lo toman, como auténticos profesionales, es una maravilla. Es enriquecedor ver a niñucos de tres o cuatro años con su gorro y delantal". Los cocineros de Euro-Toques también participan en otras iniciativas similares, como el 'Día del Gusto', en las que aprecian que "los niños tienen cada vez más inquietud por la cocina y eso nos ayuda a crecer".

Vocación y sacrificio

Eso sí, Jesús y Rubén advierten a los futuros cocineros, impactados por el poder de la televisión, que no todo es tan bonito como parece y que la cocina es "muy sacrificada y hay que tener mucha vocación". Su compañera Ana Martínez opinaba lo mismo, aunque no dejaba de disfrutar con la "maravilla" que era ver cocinar a los pequeños. "Cada vez me gusta más su actitud", decía la cocinera de ElPalacio, que ha acudido a todas las ediciones.

Y es que en el certamen se vivieron escenas preciosas, algunas protagonizadas por abuelos y nietos. Fue el caso de José y Angélica, que ayudaron a su nieta Lía a elaborar unos "canapies, como dice ella". Él, cámara de vídeo en mano y recién jubilado después de toda una vida de trabajo detrás de la barra del bar Veracruz, reconocía que daba gusto ver "que se lo pasan bien y aprenden algo". Pedro, cocinero de profesión, echaba una mano a su hijo, Lucas, de tres años, para hacer un postre, una crema de queso, que les encanta a los dos. El pequeño apunta "buenas maneras", pero su padre prefiere que encuentre otro camino en la vida que no sea la cocina, porque "es muy sacrificado".

Adrián Pila, de 12 años, participó elaborando un atrevido "Cubo de Rubik de frutas", que elaboró allí mismo, mientras otros lo traían "medio hecho" de casa. Se lo estaba pasando "fenomenal" y decía que este año se había animado a apuntarse porque era "el último" antes de pasar al instituto. Uno de los que más llamó la atención fue Eric Jiménez, de primero de Primaria, que al final se llevó el premio al cocinero más currante por su "patatas a la riojana", plato que elaboró en una olla ferroviaria con ayuda de su padre. "Esto lleva ajo, patatas, aceite y chorizo", decía mientras le entrevistaba Jesús Palacio y le escuchaban todos por la megafonía.

Y, mientras tanto, la directora del colegio, Natalia Saiz, lo supervisaba todo y no ocultaba su satisfacción: "Es una actividad más para que aprendan a cocinar y a comer de una manera saludable. Además, involucramos a toda la comunidad educativa y fomentamos la convivencia, también con el entorno".

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