Virgen Grande

La gran fiesta de los pinchos

La gran fiesta de los pinchos
/ Luis Palomeque
  • La plaza de La Llama y la calle Pablo Iglesias acogen desde hoy la cuarta edición de la Feria de Día, las populares casetas, que se han convertido en uno de los principales atractivos de La Patrona

Diferencias con el Ayuntamiento retrasaron varios años la llegada de la Feria de Día a Torrelavega, pero eso no impidió que las populares casetas se hayan convertido en uno de los principales atractivos de las fiestas de la Virgen Grande. En esta edición, la cuarta, repiten ubicación (la plaza de la Llama y la calle Pablo Iglesias) y miles de personas podrán disfrutar de la cocina en miniatura que ofrecerán 15 establecimientos. La propuesta sigue siendo la misma: pincho y bebida a 2,5 euros.

Las fiestas de La Patrona destacan por la participación de la gente y las casetas ofrecen la posibilidad de disfrutar a pie de calle de la gastronomía local en compañía de familiares y amigos. De la organización se ocupa la Asociación Empresarial de Hostelería de Cantabria, que cuenta con la colaboración del Ayuntamiento y diversos patrocinadores. En esta ocasión participan en la iniciativa 16 establecimientos de la ciudad, cuyas casetas se han repartido en dos zonas: plaza de La Llama (9) y la calle Pablo Iglesias (6), junto al parque Manuel Barquín.

Inauguración

La inauguración de la Feria de Día es el primer acto del programa de fiestas y está prevista para hoy, viernes, a las doce del mediodía. Será el pistoletazo de salida para las populares casetas, que permanecerán abiertas hasta el día 18, lunes, un día después de que concluyan los festejos, jornada dedicada a los niños y para la que se ha fijado un precio reducido (pincho más bebida a dos euros). El horario será de doce del mediodía a doce y media de la noche o una de la madrugada, dependiendo de los días. Cada establecimiento deberá disponer de su propio pincho de feria y también tratará de ganarse a la clientela a través de sus especialidades.

El presidente de la Asociación Empresarial de Hostelería de Cantabria, Emérito Astuy, se muestra optimista y espera que la Feria de Día de Torrelavega funcione tan bien como lo están haciendo, por ejemplo, las de Santander o Sarón, aunque reconoce que en otros lugares de Cantabria están «perdiendo fuerza». Astuy se ha quejado del afán recaudatorio del Ayuntamiento, puesto que 1.400 de los 2.000 euros que le cuesta al hostelero cada caseta van a parar a las arcas municipales por el pago de diversas tasas (utilización de la vía pública, luz, agua...). La cifra se situaría en 3.000 euros sino fuese por los patrocinadores que aporta la organización. Además, los participantes tienen que hacer frente a otros gastos, como la contratación de seguridad, música, etc.

De 27 a 15

Quizá por ello y por las secuelas de la crisis, el número de establecimientos se reduce cada año. De los 27 negocios que participaron en la primera edición de la Feria de Día se ha pasado a los 15 actuales. «Hay gente que piensa que a los caseteros les sale gratis, que es un gran negocio, pero tienen que pagar y mucho. Además, corren un gran riesgo, porque si llueve un fin de semana adiós beneficios. Y ellos se quejan de lo que recauda el Ayuntamiento, mientras este paga porque se instale el mercado medieval, por ejemplo. Creen que podría colaborar más y hacerse cargo de los gastos de luz, agua y alcantarillado, como ocurre en otros municipios. Tampoco entienden porque las casetas del Barrio Covadonga o Tanos salen más baratas», explica el presidente de los hosteleros de Cantabria.

Las casetas se convirtieron en la principal novedad de las fiestas de Torrelavega en 2011 y la iniciativa fue un rotundo éxito, remarcado tanto por el Ayuntamiento como por los propios establecimientos, repartidos entonces en la plaza de La Llama y la calle Teodoro Calderón. Tras tres intentos fallidos por discrepancias entre el entonces equipo de gobierno municipal (PSOE), los hosteleros consiguieron sacar adelante su proyecto y el tiempo les dio la razón. Las casetas dan aún más ambiente a unos festejos que se distinguen por su elevada participación. Miles de personas se echan cada día a la calle en La Patrona y las casetas son una oportunidad más para hacerlo. En 2009 y 2010 los torrelaveguenses se tuvieron que conformar con las barras sacadas a la calle por algunos establecimientos, iniciativa que se repitió en 2011.

Participantes y pinchos

En esta edición los participantes y los pinchos de feria en la plaza de La Llama son los siguientes: El Rincón de la Coral (Barquito), Cható Taberna (Cojonudo), Sajonia (Pastel de bacalao con muselina de ajo), Urbanos (Ensalada de bogavante sobre cama de hojaldre), Café Fusión (Barquito de vela y champiñón sobre marea de queso), Taberna New Smash (Pimiento de tempura con gamba y bufanda de jamón serrano), Pizzería Pizza-va (Barbacoa), La Pulpería (Champiñón relleno de pulpo con cebolla caramelizada y hojaldre) y Café Le Blé (Flauta de cecina con mousse de pato y caramelo de café). Y en la calle Pablo Iglesias: Restaurante El Palacio (Gofre de mousse de foie, jamón y polvo de maíz), Bar Puchi (Tramezzino de jamón ibérico), Cafetería Oslo (Alegría del corral), Hijas de Ángel (Pastel de setas con beicon gratinado), Babel Norte (Hamburguesa XL) y Rego (Almuerzo campurriano).