Virgen Grande

Un parque de atracciones en el Zapatón

Niños y mayores disfrutan de las atracciones en el recinto ferial.
Niños y mayores disfrutan de las atracciones en el recinto ferial. / Luis Palomeque
  • El barrio vuelve a ser el escenario de las ferias con la celebración del ‘día del niño’ y descuentos el lunes 24

Como cada año el recinto de las ferias de Torrelavega será el barrio de El Zapatón, donde tanto los adultos como los niños tienen atracciones a su medida, características y gustos. Atracciones que abarcan desde las más clásicas hasta las más modernas, desde las más sencillas hasta las más complejas técnicamente hablando.

La Concejalía de Festejos, cuya titular es Patricia Portilla, ha precisado que la ubicación de la feria de Torrelavega se delimita así: Avenida de la Constitución, a la altura del centro de salud La Vega-Zapatón hasta la avenida del Cantábrico; calle Marqués de Santillana, en un espacio aproximado de veinte metros contados desde la avenida de la Constitución; Avenida del Cantábrico desde la glorieta de las calles Teodoro Calderón y Fernando Arce hasta el pabellón municipal de deportes Vicente Trueba, y calle Lucio Mediavilla desde La Avenida de España hasta la Avenida de la Constitución. Las fechas de celebración serán desde este viernes hasta el 24 de agosto, ambos inclusive. Se fija como ‘Día del niño’ el 24 de agosto, lunes, hasta las 24.00 horas.

El horario de apertura es a las 18.00 horas y el cierre a la 1.00 de la madrugada. No obstante, hoy viernes 14 de agosto se permite cerrar como máximo alas 2.00 horas de la madrugada, y los fines de semana y festivos a las 3.00 horas. Atracciones, puestos y barracas ocuparán más de 1.200 metros lineales. Constituye un espectáculo ver cómo son montadas las atracciones.

Parece mentira que tal ‘lío’ de estructuras metálicas, madera, cables y medios mecánicos se puedan organizar con plena precisión. La experiencia de cada propietario y empleados lo hacen posible en tiempo récord. Ver el montaje significa contemplar un espectáculo. Entre los torrelaveguenses hay múltiples recuerdos asociados a las ferias de la ciudad. Para los vecinos del barrio la visita al recinto agita en su memoria "momentos entrañables, muy buenos. Recuerdo, por ejemplo, cuando acudía de niña con mis padres y mi hermano. Ya me gustaba subir por las calles que llevaban a La Llama, donde entonces se instalaban los cachivaches, y verlas adornadas con artísticos arcos de madera llenos de bombillas de colores… ¡Pintadas! Nunca olvidaré ese curioso detalle. Y es que entonces no había a la venta, como ahora, bombillas que vienen pintadas de fábrica", recuerda Abel García, un vecino de la zona.

"A medida que el calor hacía efecto en ellas, se descascarillaban, se pelaban. Mantengo vivas en mi retina las azules, las rojas, la amarillas… ¡Qué recuerdos tan felices! Qué bonito era llegar a aquel mundo de tentaciones. Ahora soy yo quien lleva a mi hija a las ferias. No quiero que se pierda esta tradición que me parece preciosa", agrega. Jaime, más joven que Abel, solo ha conocido el actual recinto del evento popular. "Y me parece que está muy bien, porque todo es de asfalto. O sea, que no te manchas los zapatos. Se puede pasear sin problemas, no como en otros sitios", subraya.

Y se refiere así a las atracciones que más le atraen: "A mí las que me van son las fuertes, las que tienen emoción. Ya me he montado otros años en la nube, a la que mi hermana no se quería subir de ninguna manera. ¡Menuda sensación estar ahí arriba! ¡Es una pasada! Y también en el canguro que sube y baja. Y, por supuesto, no me pierdo los coches de choque. Son una atracción muy antigua, de toda la vida, pero me gustan mucho. Me aficionó a montar en ellos mi padre: de chavalucos siempre nos llevaba a ellos, y yo mantengo esa costumbre. Son divertidísimos". Otros vecinos añoran las ferias de antaño, las verbenas que se organizaban en un templete instalado en el mismo recinto de La Llama, frente a la bolera de Mallavia. Allí cabía todo y el jolgorio era enorme, dicen los que guardan más memoria.