Virgen Grande

Chute de adrenalina en las ferias

Niños divirtiéndose en una de las atracciones.
Niños divirtiéndose en una de las atracciones. / Luis Palomeque
  • Un año más El Zapatón acoge a los feriantes que, con motivo de La Patrona, traen sus caravanas y atracciones a la ciudad durante las fiestas

Son las invitadas estrella de todo buen festejo. Su presencia en cualquier fiesta es sinónimo de diversión y multitud. Las atracciones regresan un año más al polígono de El Zapatón, un lugar idóneo para pasar la tarde estos días de feria.

Los comerciantes trasladan las barracas y caravanas, venidas desde Santander con motivo de la Semana Grande, hasta Torrelavega. La Patrona congrega a feriantes procedentes de distintos puntos de la geografía española. Desde Valencia, Sevilla, Madrid o La Rioja y por supuesto, dentro de nuestras fronteras, desde Reinosa o Santander. Ahora les toca comenzar de cero y montar estos gigantes mecánicos en el polígono del Zapatón. Todo tiene que estar a punto de caramelo para que desde el día del chupinazo, el 12, hasta el 21, fin de fiestas, familias, amigos y parejas disfruten del recorrido. Un escenario lleno de color, de luces y de gente dispuesta a hacer cola tanto tiempo como sea necesario. Una buena dosis de adrenalina bien lo merece.

El centro neurálgico de la ciudad durante estos días, El Zapatón, cuenta con 1.200 metros lineales. Un espacio destinado a las clásicas atracciones, como los coches de choque y a otras más modernas. Las puertas de la diversión se abrirán al público en horario de lunes a partir de las 18.00 horas hasta las dos de la madrugada. Entre semana el cierre será a la 1.00 horas y los sábados y domingos a las 3.00 horas de la madrugada. Aunque si por los más pequeños fuera, se prolongaría hasta más entrada la noche.

La experiencia de cada propietario y empleado es un aspecto clave para el montaje de las atracciones. En un tiempo récord, son capaces de levantar de la nada estas estructuras metálicas de dimensiones gigantescas. Un espectáculo admirable, digno de contemplar.

Los globos de Bob Esponja y Hello Kitty estarán en cada rincón del Zapatón. Es la estampa más típica de este lugar. Niños sujetando en sus muñecas los globos de sus personajes infantiles favoritos. Son los que más disfrutan de estas ferias, aunque, los padres también participan de esta felicidad.

Hay atracciones para toda clase de público y de gustos. Para los adultos que se acerquen, están los siempre fieles, coches de choque, el barco Vikingo o la Ranita. Solo aptas para los amantes de la adrenalina. Hay otras reservadas a un público más joven como las colchonetas hinchables o el tren de la bruja. Otras opciones que seguro agraden los que se marean con la velocidad y las alturas, son las tómbolas, casetas de tiro con escopetas, dardos, gancho, pelotas, canastas, penaltis... ubicadas también dentro del polígono.

La música es un aliado indispensable para que la noche se desarrolle a las mil maravillas. En los altavoces podrán escucharse canciones como ‘La Bomba’ del famoso King África. ¿Quién no ha canturreado alguna vez el ‘para bailar esto es una bomba’? Además Juan Magan, Abraham Mateo y Álvaro Soler también estarán presentes, interpretando los éxitos del momento.

Cuando cae la noche, las luces rojas, azules y amarillas invaden los aledaños del polígono. Las barracas cobran vida y pequeños y adultos hacen cola, mientras los feriantes se frotan las manos. La paciencia es la tónica general, la espera puede ser exasperante pero bien merece la pena cuando te abrochas el cinturón de seguridad y las mariposas revolotean en el estómago. Entre las esperas y las colas hay tiempo para llenar el estómago y refrescarte con un vaso de agua. Dentro del recinto habrá distintos puestos de comida rápida como hamburgueserías y para los más golosos no faltarán los churros. Con bien de azúcar por encima, son un tentempié delicioso y muy socorrido. Después del descanso, vuelta a la diversión.

Los protagonistas indiscutibles son los niños, por ello, el último día de ferias, el domingo 21, los feriantes ofrecerán descuentos para asegurar la asistencia de los más pequeños. Hay quién vuelve a casa con las manos cargadas de premios, bufandas de fútbol, peluches de Kung Fu Panda o pácks de pocker. Los jugadores más hábiles demuestran su puntería y grupos de amigos se retan para ver quién es el primero que da a la diana. Es una competición limpia, el ‘fair play’ entre amigos de toda la vida. Las risas están aseguradas y así todo el mundo gana.

La asistencia es multitudinaria el primer fin de semana de fiestas. El año pasado fue todo un éxito y este año los feriantes miran al cielo con la esperanza de que el sol les acompañe. Esperan que el buen tiempo se convierta en su mejor aliado y que así la gente se anime y se acerque a pasar un buen rato. Apuestan por unas ferias mejores que las del año pasado y para ello convocan a niños, familias y amigos a asistir a la apertura del recinto.

Torrelavega está creciendo exponencialmente y muestra de ello son las ferias. Cada año más gente decide visitar El Zapatón y disfrutar de un ambiente jovial, único en esta época del año. A partir del lunes 15, los amantes de las atracciones y de los subidones de adrenalina tienen una cita con las barracas.