Virgen Grande
Las aventuras de Gorgorito no defraudan entre los niños.
Las aventuras de Gorgorito no defraudan entre los niños. / Luis Palomeque

Por Gorgorito no pasan los años

  • Un año más los niños se deleitan con las historias de las marionetas que estos días amenizan las mañanas en la Avenida de España pero con este personaje en especial

Durante cuatro días la Avenida de España ha tenido un ambiente distinto al que no está acostumbrado, ya que por él han pasado las dos compañías de títeres que vienen a las fiestas de La Virgen Grande de Torrelavega. Las compañías Tururú y Gorgorito han gozado de un público excepcional, que ha vivido cada representación como si fuese única, los niños. A lo largo de estos cuatro días, dos cada compañía, los hemos visto reír, asustarse, e incluso llorar con las obras.

Los niños fueron los que más entretenidos se quedaron, por un momento les dio igual donde estaban, o incluso si eran capaces de ver o encontrar a sus padres, solo les importaba lo que estaban viendo. Por suerte para ellos, los padres si que estuvieron atentos para así evitar algún que otro susto, ya que cuando salieron ‘los malos’ a escena, alguno de los más chiquitines se asustaron y quisieron ir con sus padres, donde estarían a salvo.

Los dos primeros días, miércoles y jueves pasados, la compañía Tururú, que repite un año más en estas fiestas, ha buscado hacer algo nuevo, y las marionetas han salido al encuentro de los niños, con la actuación fuera del escenario, y con música en directo interpretada por ellos mismos. Todo con el fin de sorprender y cautivar no sólo a los más pequeños sino también a los padres y abuelos que se acercan a ver todos los años la actuación. Estas obras ya no son montajes infantiles, son para toda la familia.

La compañía de Gorgorito siguió en los días sucesivos, en los que con su veteranía –58 años viniendo a Torrelavega a crear mágia para todos–, han demostrado de lo que son capaces. No cabía ni un niño más en el recinto preparado para ver el espectáculo, algunos se tuvieron que subir a hombros de los padres para poder ver algo, pero no sólo los niños, a través de las vallas estaban los padres y abuelos reunidos desde bien temprano para poder coger un buen sitio en el que ver bien la actuación, y disfrutar con ella. Todo en un recinto un poco mayor que los años anteriores, capaz de acoger a más niños.

Varias generaciones

Según nos cuenta Juan Díaz Quintero, responsable de la compañía, hubo un año, no se acuerda bien de cual, pero sabe que fue aquí en Torrelavega, «cuando estaban preparando todo para actuar en la Plaza La Llama, donde se hacía primero el ‘show’, se acercó una señora, y nos preguntó cuánto tiempo llevabamos con esto, ya que ella se acordaba de venir de pequeña, con sus padres, y, ahora es ella la que trae a los nietos, a ver los títeres.»

Lo cual, afirman que es una alegría para ellos, «que les debe de haber gustado el espectáculo, ya que traen a sus hijos y nietos a verlo». «Además intentamos que las historias o cuentos que representamos no se repitan mucho», dice.

«Tenemos en el repertorio poco más de treinta cuentos que alternamos, por lo que sí se repiten pero ha pasado tanto tiempo que ya casi nadie se acuerda de ello», agrega. También tienen historias nuevas que puede que tampoco los padres hayan visto, como es el caso de las dos que han representado este año, ‘Fito, El perro de Gorgorito’, y ‘Rosalinda en China’, todas ellas con una moraleja para los niños sobre lo que se debe y no se debe hacer.

La compañía se fundó en 1945, y los personajes aunque son los mismos, han cambiado un poco, actualizándose con el tiempo. Pero siempre estarán Gorgorito, y su hermano Garrafito, Rosalinda, el ogro dienteslargos y la bruja Ciriaca. Y tampoco fallará la canción de despedida ‘Té, chocolate y café’, cantada al final por los niños a pleno pulmón, con los protagonistas de las historias.

Risas, bailes y selfies

El ambiente inmejorable dio lugar a un disfrute mayor de todas las historas, los niños roncos de tanto gritar, reir, e incluso bailar se despidieron con una sonrisa del espectáculo, dejándose llevar al intentar ayudar a Gorgorito a resolver los problemas que se le presentaban, y vencer a los villanos de la historia, para que les pegase con su pala. Otros, al final de la obra, con mucha paciencia, lograron hacerse una foto con los personajes que habían estado viendo, aunque el más solicitado era como no, Gorgorito.

El año que viene ambas compañías repetirán con nuevas historias para el deleite de los niños, y algunos mayores, tanto de Torrelavega como de fuera.