Un campeón descifrando a Cicerón

Román Romanov y su profesora, Elena Suárez, con quien irá en mayo a la ciudad natal de Cicerón, en Italia./DM
Román Romanov y su profesora, Elena Suárez, con quien irá en mayo a la ciudad natal de Cicerón, en Italia. / DM

Román Romanov, estudiante del instituto Besaya, gana un concurso nacional de traducción

José Ignacio Arminio
JOSÉ IGNACIO ARMINIOTorrelavega

El joven estudiante Román Romanov, alumno de segundo de Bachillerato de Humanidades en el instituto Besaya, ha ganado el prestigioso Concurso Ciceroniano de Traducción 2018 en las Delegaciones de Asturias y Cantabria, que convoca la Sociedad Española de Estudios Clásicos (SEEC).

La prueba tuvo lugar el día 2 de marzo en las aulas de la Universidad de Santander y se realizó de forma simultánea en todas las secciones españolas de la SEEC. Los textos seleccionados para la presente edición tenían como tema común la paz y la guerra, y permiten reafirmarnos en la vigencia y actualidad del legado de los clásicos.

La prueba, que duró cuatro horas, consistió en la traducción con diccionario de un pasaje de la obra 'Sobre los deberes' (De officiis) de Cicerón. Este tratado, de carácter filosófico, fue escrito por el gran orador a finales del año 44 antes de Cristo, poco antes de su muerte acaecida en el año 43 A. C. Junto con la traducción se pedía a los alumnos un comentario sintáctico, léxico e histórico del fragmento objeto de la traducción.

Román Romanov es natural de la localidad moldava de Chisnau y reside junto a sus padres en Miengo desde 2007. Compagina sus estudios de Bachillerato de Humanidades en el Besaya con la prueba de acceso a la Universidad, donde espera cursar el año próximo el Grado de Traducción e Interpretación. Alumno con una clara vocación filológica, no sólo destaca en lo académico, sino que además participa y se implica activamente en la vida del centro, por lo que es muy querido y apreciado por toda la comunidad educativa.

Este premio supone para Román un magnífico colofón a tantos meses de trabajo y preparación. Es un reconocimiento a su esfuerzo y su entusiasmo por el latín y los clásicos. En mayo acudirá, acompañado por su profesora, Elena Suárez, a la localidad italiana de Arpino, ciudad natal de Cicerón, a la fase final de este afamado concurso, Certamen Ciceronianum Arpinas, que ya cumple su trigésimo octava edición.

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