La ciudad que tiende puentes

El viejo puente de Ganzo es uno de los de mayor valor histórico y arquitectónico./DM
El viejo puente de Ganzo es uno de los de mayor valor histórico y arquitectónico. / DM
Torrelavega

La capital del Besaya cuenta con más de una veintena de infraestructuras claves para su comunicación

David Carrera
DAVID CARRERATorrelavega

Aunque está lejos de los 2.479 que posee Hamburgo, la ciudad con más puentes a lo largo de toda la urbe en el mundo, Torrelavega cuenta con más de una veintena de estas infraestructuras que además de ser claves hoy en día para su comunicación, ayudan a salvar accidentes geográficos como los ríos Saja-Besaya y las vías del ferrocarril. De hecho los puentes se han convertido en un símbolo más de la capital del Besaya, desde los más antiguos, como el de Ganzo, hasta los más actuales que sirven para librar las dos autovías que atraviesan la ciudad. La profesora de la Universidad de Cantabria, Soledad Nogués, reconocida como 'Torrelaveguense Ilustre 2016', decía recientemente en un coloquio sobre arquitectura y urbanismo que Torrelavega «no debe vivir de espaldas al río, sino integrarse con él». Y para ello, se entiende que es fundamental el desarrollo de este tipo de conexiones ya sea para el paso de vehículos, de peatones o del ferrocarril.

A la colección de puentes que posee la ciudad se une ahora el proyecto de construcción de una pasarela peatonal sobre el cauce del Saja-Besaya a la altura de La Inmobiliaria cuyo objetivo es comunicar esta parte de la ciudad con las zonas verdes de los alrededores de Sniace, incluido el complejo deportivo Óscar Freire y los terrenos de el 'Patatal'. Todo ello con el objetivo de recuperar un espacio para el ocio y disfrute de los ciudadanos, regenerando así las zonas de ribera. Un proyecto de envergadura para el que los presupuestos tienen reservada una partida cercana al millón de euros.

Algunas de estas infraestucturas, fundamentales para el desarrollo económico y social y sobre todo para el crecimiento industrial de Torrelavega en los siglos XIX y XX, hoy continúan resultando claves para la ciudad. Es el caso del gigante de hormigón que supera el río Besaya y que une Barreda con los terrenos industriales y las zonas verdes próximas a Sniace. Se trata del conocido popularmente como el Puente de los Italianos y que debido a la alta actividad industrial de la zona soporta una gran densidad de tráfico. El proyecto que arrancó en 1943 fue promovido por la Sociedad Nacional Industrias Aplicaciones Celulosa España (Sniace) y la empresa constructora encargada de llevar a cabo los trabajos Montañesa de Obras (Monobra). Tiene 11 metros de ancho y la cimentación es directa en los tramos de acceso y profunda a base de pilotes hormigonados in situ en la zona central. Es un puente de carretera y ferrocarril que consta de una estructura principal de 22+32+22 metros y de los tramos de acceso. Según la documentación del Ministerio de Fomento, se ensayaron, en modelo reducido, características hidrodinámicas de los tabiques en el Laboratorio de la Escuela de Ingenieros de Caminos. Para el paso sobre el ferrocarril del Cantábrico se ejecutó un modelo de 8 metros de la serie I, con oblicuidad de 65º y 11 metros de anchura.

Más singulares

Puente de Torres

Durante el siglo XVIII permitió unir la ruta comercial entre Cantabria y Asturias

Puente de los Italianos

Conecta la zona industrial de Sniace con la carretera general de Barreda

Pasarela peatonal

La infraestructura facilita la conexión entre los vecinos de Torres y de Ganzo yDualez

Puente de La Barca

Comunica por carretera los municipios de Torrelavega, Suances y Santillana del Mar a través de Barreda

Ruta con Castilla

Pero según Miguel Ángel Sánchez, profesor de Historia Contemporánea de la Universidad de Cantabria, uno de los más importantes desde el punto de vista histórico es el puente de la localidad de Torres, porque contribuyó a comunicar la zona norte de Cantabria con Asturias, donde había un destacado tráfico de ganado, de cultivos y de productos comerciales. Asimismo, subraya el de Cartes, que aunque no forma parte del término municipal de Torrelavega, «es clave para el desarrollo de las rutas comerciales hacia Reinosa y hacia tierras de Castilla». En opinión del profesor Miguel Ángel Sánchez «se convirtió en la auténtica autopista del siglo XVIII, coincidiendo con lo que se conocía como el Camino Real y que a su paso por Torrelavega puso en contacto a Cantabria con los campos de Castilla». También pone de relieve la importancia de aquellos puentes de la ciudad que se elevan sobre las vías del tren, ya que «el ferrocarril es otro de los ejes fundamentales del desarrollo social, económico e industrial de Torrelavega y su comarca, tanto para el tránsito de pasajeros como para el tráfico de mercancías y que hoy en día continúa siendo muy importante».

En cuanto al puente histórico de Ganzo, el profesor de la Universidad de Cantabria aclara que por error se atribuye su construcción a Francisco y Pedro Carriedo, que si fueron los creadores del puente de Torres que se había llevado una riada en 1775 y que dejaron claro que había que levantarlo junto a la ermita de El Milagro. «Francisco y Pedro Carriedo eran naturales de Ganzo y por ello se les atribuye la obra del puente histórico del pueblo», apunta. Por lo que se refiere al resto de infraestructuras, indica que en Torrelavega los puentes se dividen en dos grupos, los que comunican las comarcas, y de mayor importancia, y los que unen las zonas internas de la ciudad, como puede ser barrios y pueblos. Desde el punto de vista simbólico uno de los más singulares es la pasarela blanca peatonal que une Ganzo y Torres. En 2012 se procedió a la colocación de una placa con la inscripción 'Pasarela de la Unión' en el puente peatonal sobre el río Saja, que comunica ambas localidades.

Símbolo de la lucha vecinal

La placa evoca «la lucha y la reivindicación de las asociaciones» para que este paso elevado fuera una realidad y contase con el apoyo de las administraciones, ya que gracias a la insistencia de la Unión Vecinal el Gobierno de Cantabria financió su construcción. Años después, los representantes vecinales muestran su satisfacción porque la colocación de la placa «culminó» una antigua reivindicación de los habitantes de Ganzo, Dualez y Torres, entre otras localidades. Además, destacan las mejoras realizadas en la pasarela para dotar de mayor seguridad al paso de los peatones, en especial, con la instalación de luminarias antivandálicas. Por curioso pero también no menos importante por el importante tráfico de vehículos, llama la atención el puente de La Barca, junto a la fábrica de Solvay, en Barreda. Debe su nombre a que antiguamente el trayecto para ir de una orilla a otra del río se recorría en barca hasta que se construyó el puente. En la actualidad continúa siendo la salida natural de los torrelaveguenses que buscan las playas de Suances.

Para disfrute y ocio de los vecinos, en el parque de La Viesca destaca el puente de la Barquera que fue construido hace más de 80 años por la Real Compañía Asturiana de Minas para comunicar los accesos a la explotación minera con la ciudad. Se trata de una pasarela metálica de 60 metros de luz y de apenas 1,5 metros de anchura. Unos 300 metros río abajo existe otra pasarela peatonal de construcción más reciente y de 65 metros de longitud que está suspendida mediante cables de acero sobre dos pórticos de hormigón situados en cada extremo del río Besaya. Un puente colgante para completar la nutrida representación.

Una nueva pasarela para unir la ciudad con la zona de Sniace

El equipo de gobierno (PSOE-PRC) ha incluido en los presupueestos de año una partida de casi un millón de euros para construir una pasarela peatonal sobre el Saja-Besaya. Es uno los proyectos del PP que ha exigido se ponga en marcha como contrapartida a su apoyo de los presupuestos municipales. Esta pasarela sobre el río Saja-Besaya pretende unir el centro de la ciudad con el complejo Óscar Freire, la continuación de la senda fluvial del Barrio Covadonga a Barreda, con el fin de recuperar el camino de varios kilómetros que discurre por todo el término municipal, y actuaciones de mejora de la seguridad vial. El PP quiere que se potencie la diversidad biológica y que se cree una escuela de piragüismo para ofrecer la práctica de otras actividad lúdicas y deportivas. El PP defiende la construcción de esta pasarela porque el principal acceso a pie desde la ciudad hacia el complejo deportivo Óscar Freire «es peligroso» para peatones y ciclistas, ya que «se trata de un paso angosto y sin aceras situado bajo la autovía del Cantábrico». El objetivo es comunicar las dos riberas del río Saja- Besaya a la altura de los terrenos de Sniace.

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