«Ahora tenemos una cocina de verdad»

El IES Besaya estrena las nuevas instalaciones para los cursos de FP Básicos de Cocina y Restauración

Los alumnos del curso de cocina preparan el menú del día en la nueva cocina del IESBesaya. /Luis Palomeque
Los alumnos del curso de cocina preparan el menú del día en la nueva cocina del IESBesaya. / Luis Palomeque
David Carrera
DAVID CARRERATorrelavega

Gratinado de buey, de aperitivo, fabes verdinas con rape y langostinos, de entrante, crepes rellenos de rabo de buey, de plato principal y de postre, pudin de manzana, regado con vino blanco Verdejo y tinto Ribera del Duero, además de café. Es el menú que ayer pudieron degustar los cerca de veinte invitados que asistieron a la inauguración oficial de las nuevas cocinas del Instituto de Educación Secundaria Besaya.

Entre ellos, el consejero de Educación, Cultura y Deporte, Francisco Fernández Mañanes, que durante el encuentro con los alumnos del curso de Formación Profesional Básico de Cocina y Restauración les auguró a los jóvenes «un brillante futuro», a pesar de haber elegido una profesión «dura y sacrificada» como es la hostelería pero cuyo sector, según el consejero, «tiene mucho futuro» y un peso muy importante en la economía de la región.

Fernández Mañanes, acompañado por el director, Ricardo Pastor, y el equipo directivo del instituto, visitó las distintas dependencias del centro educativo hasta llegar a las aulas en las que se imparten los cursos de cocina y restauración. Allí saludó uno a uno a los alumnos de primer y segundo curso de este ciclo formativo de FP –15 de cocina y 9 de restauración– a los que felicitó por disponer de «unas cocinas renovadas» en las que «ahora no puede salir un plato mal».

«Las nuevas cocinas nos permiten trabajar mejor y sobre todo con mayor comodidad», afirma el cocinero Xabier Rodríguez

Antes, compartió unos instantes con el jefe del departamento, José Pequeño, quien agradeció a la Consejería con inversión de más de 30.000 euros para modernizar las instalaciones y equipar el centro con una cocina industrial adaptada a las necesidades actuales de la hostelería.. Tras pasar por la cafetería y las cocinas, donde los alumnos, unos emplataban y otros limpiaban los útiles y los fogones, el consejero pasó al comedor con mesas y sillas distribuidas en forma de «u»y dispuesto a disfrutar del menú elaborado bajo la supervisión del chef Xabier Rodríguez.

El cocinero vasco es uno de los profesionales que imparte clase en el ciclo formativo de hostelería y turismo del IESBesaya. El joven chef , que reside y trabaja en Cantabria desde hace veinte años, explicó que «aunque no he trabajado en la anterior cocina, estas nuevas instalaciones están a la altura de cualquier centro formativo, se puede decir que ahora ya tenemos una cocina de verdad en la que se puede enseñar y aprender lo básico que es lo que pretendemos en estos cursos». Asimismo, reconoció que en cuanto a equipación «tenemos algunas limitaciones en utensilios», pero «lo más importante, la cocina nueva nos permite trabajar con los quince alumnos de una forma cómoda y con garantías, tanto de seguridad, como de higiene alimentaria».

«No tiene nada que ver con la otra cocina. Ahora disponemos de más medios y de más espacio», explica la exalumna Belén Noriega

Entre los protagonistas, el alumno de cocina Iván Solana dice que se trata de su primer año y la experiencia hasta el momento «es satisfactoria». «Me gustaría ser cocinero y hasta ahora la verdad es que hemos aprendido bastante», señala. Sobre los platos que preparan a lo largo de la semana se queda con los postres. «Es lo que más me gusta de lo que hacemos. Eso y el buen ambiente que hay entre los compañeros y con los profesores», apunta. Tan buen rollo hay que en días especiales como el de ayer se apuntan a la fiesta exalumnos. Es el caso de Belén Noriega, que conoció los viejos fogones y subraya que «no hay color». «Esto no tiene nada que ver con la otra cocina, ahora no solo disponemos de más medios, sino de más espacio y todo resulta mucho más cómodo», afirma.

En la sala está Julia González, que el año pasado estudió cocina y este curso le toca atender y servir. «Me gusta más la cocina, el año pasado lo pasé muy bien y además aprobé todo, por ahora me parece más cansado lo del comedor pero venimos con muchs ganas y tenemos que aprender de todo».Tiene claro su futuro y ya está pensando en el siguiente curso en el que espera matricularse en la Escuela de Hostelería de Peñacastillo, en Santander, para cursar el grado medio.

José Pequeño se encuentra satisfecho con la marcha del ciclo. «Los números nos dan la razón al tener las matrículas completas y lista de espera porque no hay plazas suficientes», dice mientras destaca que «la cocina de antes era de andar por casa y lo de ahora es un lujo».

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