«El día que sea el juicio pediré perdón»

José Antonio P. A., esta mañana en la Audiencia Provincial./Antonio 'Sane'
José Antonio P. A., esta mañana en la Audiencia Provincial. / Antonio 'Sane'

El único acusado de pegar una paliza y matar a un tendero chino en Torrelavega que está en la cárcel a la espera de juicio sabrá mañana si continúa en prisión provisional

Daniel Martínez
DANIEL MARTÍNEZSantander

A la espera de que se celebre en los próximos meses el juicio para esclarecer las circunstancias del presunto homicidio de un tendero chino en Torrelavega, el único de los tres acusados de propinarle una paliza mortal que se encuentra en la cárcel desde que se produjeron los hechos en noviembre de 2015 ha realizado esta mañana una declaración de intenciones. «El día que sea el juicio pediré perdón», afirmó José Antonio P. A. durante la sesión que ha tenido lugar hoy en la Audiencia Provincial de Cantabria para decidir sobre la prórroga de la prisión provisional.

La Sección Primera tomará mañana una decisión al respecto después de escuchar a las partes. Por un lado, la Fiscalía, en sintonía con la acusación particular que ostenta la mujer del fallecido, Xuzhen Huang, han solicitado dicha prórroga por un periodo de otros dos años debido en los «sólidos indicios de participación» del acusado en los hechos. A juicio del Ministerio Fiscal, «persisten las razones» por las que hace casi dos años decidió esta medida cautelar apoyándose en las declaraciones de Huang y de otro testigo, así como en la del propio acusado.

José Antonio P. A. reconoció al menos propinar a la víctima un puñetazo y posteriormente, en los calabozos, asumió el delito, según la fiscal. A ello suma otros «motivos persistentes como el riesgo de fuga, que es mayor a medida que se aproxima la fecha del juicio, la posible injerencia en la declaración de los testigos y el posible ataque a los bienes jurídicos de los familiares de la víctima en clave de venganza».

El acusado se encuentra en prisión a la espera de juicio, ya que la vista que se iba a celebrar la semana pasada fue suspendida al renunciar el investigado a su abogado. Entonces, la Sala dio un plazo de tres días para designar un nuevo letrado pero no lo hizo, con lo que ya se le ha designado uno de oficio, según ha informado el Tribunal Superior de Justicia de Cantabria. Si la decisión sobre la prórroga no llega mañana, como está previsto, y se alarga más allá del 13 de noviembre, cuando se cumplen dos años de su ingreso en prisión, el joven quedará en libertad hasta que haya una sentencia.

Para la defensa del principal acusado, ha pasado tiempo suficiente desde la encausación de los hechos como para pensar que aún persiste el riesgo de destrucción de pruebas ya que la instrucción está terminada. «Si bien pudieron existir razones en un principio, ahora no las hay», ha señalado el abogado. A ello suma que no hay riesgo de fuga, porque «no tiene dinero ni medios» para ello. «Esta es la medida cautelar más grave de todas», ha dicho el letrado, quien ha puesto sobre la mesa otras opciones que a su juicio serían más efectivas como la retirada del pasaporte o la libertad vigilada.

Hasta ahora, los tres acusados, dos chicos y una chica, que tenían en el momento de los hechos 24, 20 y 21 años, han negado los hechos y pedido su libre absolución, pero las palabras de ayer del único encarcelado pueden abrir la parte a la asunción, por lo menos en parte, de algunos de los delitos por los que serán juzgados.

¿Qué ocurrió?

Según el relato del Ministerio fiscal, las tres personas, de común acuerdo, llegaron al establecimiento, regentado por la víctima, de nacionalidad china, y mientras uno de ellos trataba de venderle varios productos, los otros dos se dirigieron a las estanterías de las bebidas alcohólicas con la intención de llevarse varias botellas. Cuando el hombre se percató de esta intención, les recriminó su conducta, inició una discusión y los tres acusados le propinaron una brutal paliza. La esposa del comerciante trató de defender a su marido y recibió una patada, cayendo al suelo y sufriendo diversas lesiones.

Los tres acusados huyeron del establecimiento, llevando consigo varias latas de cerveza y paquetes de pastillas de caldo. El comerciante murió horas después por un traumatismo craneoencefálico grave y un fracaso multiorgánico. El Ministerio Fiscal califica los hechos como un delito de asesinato, otro de robo con violencia y un tercer delito leve de lesiones, por lo que solicita una condena para cada uno de ellos de 25 años de prisión y 20 de libertad vigilada.

Para el acusado de patear a la viuda, el fiscal pide además 900 euros de multa y alejamiento durante seis meses. Además, reclama una indemnización para la familia del fallecido de 253.000 euros. Por su parte, la viuda del tendero chino, que ejerce de acusación particular, se ha sumado a la calificación de la Fiscalía y pide para cada uno de los tres acusados 25 años de cárcel por asesinato y robo con violencia en local abierto al público. Pide también para cada uno de ellos 20 años de libertad vigilada e indemnizaciones conjuntas por importe de 126.538 euros para la esposa del fallecido; 52.724 euros para cada uno de sus dos hijos menores; y 10.544 euros para cada uno de sus progenitores.

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