Sniace abre el debate sobre su suelo

Sniace abre el debate sobre su sueloGráfico
Javier Rosendo

El Ayuntamiento cierra filas y remite la propuesta al nuevo Plan General, que se espera aprobar esta legislaturaLa dirección plantea la reordenación de los espacios improductivos para revitalizar la fábrica

José Ignacio Arminio
JOSÉ IGNACIO ARMINIOSantander

Hay problemas importantes en Torrelavega que son como el Guadiana, aparecen y desaparecen de la primera línea de actualidad de forma cíclica y siguen sin solución. Uno de ellos es el de los terrenos improductivos de la obsoleta fábrica de Sniace, que ahora la empresa plantea destinar a la construcción de un gran centro de ocio y un polígono industrial, cediendo a cambio a la ciudad las instalaciones deportivas y el parque junto al río (Complejo Óscar Freire y 'El Patatal'). En el Ayuntamiento han cerrado filas y han ligado la propuesta a la revisión del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU), que se inició hace más de una década. Es decir, el asunto va para largo.

Mientras tanto, sigue adelante el expediente de expropiación forzosa del complejo deportivo y 'El Patatal', iniciado este verano. El Ayuntamiento publicó en agosto en el Boletín Oficial de Cantabria, el acuerdo plenario por el que se aprueba inicialmente el expediente y se declara esta actuación de utilidad pública. En total, son cuatro las fincas afectadas, que suman una superficie de 141.500 metros cuadrados.

La expropiación llega tras el desacuerdo entre el Consistorio y la empresa para la compra de los terrenos, discrepancia que se une a las diferencias de criterio sobre la deuda por el alquiler de las instalaciones. Sniace reclama el pago de 883.000 euros por la utilización del complejo deportivo desde que finalizó hace seis años el convenio que regulaba la cesión de las instalaciones. Sin embargo, el Ayuntamiento sólo reconoce una deuda de 531.000 euros, más 70.000 de intereses.

Sigue adelante el expediente para expropiar el complejo deportivo y 'El Patatal'

Final del convenio

El 20 de abril de 2011 finalizó el contrato que habían firmado ambas partes doce años antes para arrendar las instalaciones deportivas de la empresa, hoy denominadas Complejo Óscar Freire. El Consistorio quiere quedarse con la propiedad de las instalaciones, en las que se ha hecho una fuerte inversión, y en los contactos que ha mantenido desde hace más de una década ha llegado a ofrecer a cambio a la compañía química compensaciones urbanísticas.

Esta expropiación forzosa ha vuelto a poner de manifiesto las viejas diferencias entre la administración local y la empresa. Sniace ha presentado en el Ayuntamiento alegaciones, entre las que destaca que el expediente «no está justificado ni desde la perspectiva urbanística, ni desde luego desde la perspectiva de la mejor administración de los fondos públicos municipales». La empresa recuerda en su escrito que en la propuesta de reordenación de sus terrenos presentada al Ayuntamiento se plantea la cesión gratuita al municipio de 236.074 metros cuadrados de suelo, entre los que se encuentran los 141.500 que ahora se pretende expropiar.

El contexto

Cuatro
son los objetivos que persigue Sniace con su propuesta de reordenación de los espacios improductivos.
236.00
son los metros cuadrados de superficie que cedería a cambio la empresa a la ciudad, pertenecientes, en su mayor parte, al complejo deportivo y el parque junto al río.
Planteamiento
La dirección quiere revitalizar la compañía redimensionando la vieja fábrica con un polígono industrial y creando un gran centro de ocio entre el recinto fabril y el complejo deportivo, algo que ya se recoge, aunque a menor escala, en el Plan General.
Expropiación
Mientras tanto, el Ayuntamiento sigue adelante con la expropiación del complejo deportivo y el parque junto al río, tras concluir sin acuerdo el convenio que regulaba el alquiler de esos espacios.
883.000
es la cantidad en euros que reclama Sniace al Ayuntamiento por la utilización del complejo deportivo desde que finalizó el alquiler de las instalaciones, hace seis años.

Sniace se opone argumentando que esta «actuación unilateral» supone un riesgo innecesario para la viabilidad de la operación urbanística que ha planteado al Ayuntamiento, propuesta que «se encuentra en la fase inicial de conversaciones previas».

La dirección de la compañía recuerda que el planeamiento urbanístico de Torrelavega ya prevé la obtención de los sistemas generales «tanto por el sistema de expropiación como el gratuito», mediante operaciones compensatorias en suelo urbano con base en las determinaciones del Plan General. Y agrega que siendo estas dos fórmulas las admisibles en cuanto a la obtención del suelo clasificado como dotacional público, resulta «incuestionable» que «la aplicación de una fórmula excluye la puesta en marcha de la otra».

«No tiene sentido»

Sniace considera que con la propuesta de reordenación encima de la mesa, deberían de apurarse «al máximo» las posibilidades de negociación y de acuerdo entre las partes. La compañía cree que «no tiene sentido» que el Ayuntamiento satisfaga un justiprecio «cuando tiene en su mano la posibilidad de obtener este suelo de forma gratuita». Y añade que la expropiación generaría incertidumbres en cuanto al valor de los terrenos, al tratarse de suelos clasificados como urbano consolidado y no urbanizable, valorados con métodos de cálculo distintos.

En esta especie de partida de ajedrez en la que parece haberse convertido el asunto, Sniace movió ficha a finales de septiembre, con el fin de «modernizar y rentabilizar» su vieja fábrica, fundada en 1939. La dirección presentó en el Servicio Municipal de Urbanismo una propuesta de reordenación de espacios con cuatro objetivos: revitalizar la compañía, ceder a la ciudad la zona deportiva y el parque junto al río, redimensionar el tejido industrial restante dando paso a un polígono con empresas más pequeñas y crear un gran centro de ocio entre la fábrica y el complejo deportivo, recogido, aunque a menor escala, en el Plan General.

La empresa dice que quiere que la fábrica quede redimensionada a un tamaño mucho más acorde con sus necesidades actuales y tenga una financiación suficiente para poder «revitalizarse». Su meta es convertirse de nuevo en lo que fue durante muchas décadas: «Una fuente de riqueza para todo el municipio, generando empleos y potenciando la economía local». Sniace dice que el objetivo del documento es procurar nuevos espacios productivos que eviten el creciente deterioro de la fábrica y, a la vez, satisfacer las necesidades que plantea el propio ordenamiento urbanístico en la modificación número 24, aprobada en 2002. Entre otras finalidades, la empresa recuerda que esta modificación puntual del Plan General buscaba detener la progresiva «desertización industrial» para recuperar población activa, la paralización del crecimiento demográfico e incrementar la capacidad presupuestaria municipal.

La compañía química dice que, con los recursos generados con la reordenación que propone, adecuaría las instalaciones de la fábrica con la finalidad de optimizar su funcionamiento y generar puestos de trabajo en Torrelavega y su comarca, una de las zonas más castigadas por la crisis en España.

Respuesta unánime

La respuesta de la Corporación no se ha hecho esperar y ha sido unánime. El equipo de gobierno (PSOE y PRC) y la oposición (PP, Torrelavega Sí, ACPT y Torrelavega Puede) rechazan la propuesta de Sniace mientras no se apruebe el nuevo Plan General. Los seis grupos políticos han decidido incluir el debate en la revisión del planeamiento urbanístico, un documento que se prevé aprobar antes de que concluya la presente legislatura. La Junta de Portavoces ha mostrado su oposición a la propuesta de Sniace de reordenar y reclasificar parte de sus terrenos industriales, al considerar que «no es el momento oportuno» para tramitar este modificado de los usos del suelo mientras se está llevando a cabo la revisión del Plan General.

Sin embargo, el Ayuntamiento deja abierta una alternativa a la empresa, instándola a presentar esta propuesta de reordenación de los espacios improductivos en forma de alegaciones cuando se abra el proceso para ello, una vez que la Corporación apruebe de forma inicial del nuevo PGOU, algo que se podría producir en los próximos meses. El alcalde, José Manuel Cruz Viadero, aseguró que el Ayuntamiento «no está en este momento en condiciones de tratar esta propuesta», una opinión compartida por todos los grupos políticos y también por los técnicos municipales.

El regidor dejó entrever que «existían indicios» de que la propuesta de la empresa «no tenía encaje» en la actual normativa urbanística de Torrelavega, que data de 1985. En el mismo sentido se manifestó el primer teniente, Javier López Estrada, para quien el ámbito en el que se debe debatir con Sniace «es la revisión del PGOU», que considera clave para la ciudad.

Fotos

Vídeos