Sniace debe indemnizar con 106.000 euros los daños en viviendas de Ganzo

Una vecina de la Avenida de Moneche muestra las grietas aparecidas en su vivienda. /Luis Palomeque
Una vecina de la Avenida de Moneche muestra las grietas aparecidas en su vivienda. / Luis Palomeque
Torrelavega

El juez considera probado que las fugas en el canal de agua de la fábrica provocaron grietas en los edificios

José Ignacio Arminio
JOSÉ IGNACIO ARMINIOTorrelavega

Sniace deberá indemnizar con 106.291 euros a los vecinos de la Avenida de Moneche (Ganzo) afectados por los daños que han originado en sus viviendas las grietas del canal de agua que utiliza la fábrica química en su proceso de producción. El Juzgado de Primera Instancia e Instrucción Número 2 de Santander ha estimado las demandas interpuestas contra la empresa por la comunidad de propietarios López Pablo y cuatro vecinos más, defendidos por los despachos de abogados de Nilo Merino y Luis Revenga. Todo ello con imposición de las costas procesales a Sniace, que puede interponer recurso de apelación ante el mismo Tribunal.

Las reclamaciones se deben a las cantidades abonadas por los demandantes a consecuencia de los daños que presentaban sus inmuebles, con continuas grietas que fueron apareciendo desde 2014 y cuyo origen se encuentra en la fuga de agua proveniente del canal subterráneo de abastecimiento desde el río Besaya a las instalaciones de Sniace y que discurre por la Avenida de Moneche.

La prueba a instancia de los vecinos ha consistido en «documental y pericial», y para el juez ha resultado «suficiente, clara, determinante e incontestable» la prueba técnica aportada para establecer la responsabilidad reclamada por los demandantes, al concurrir «de forma palmaria» todos los requisitos de la responsabilidad extracontractual atribuible a Sniace por la clara aplicación de los fundamentos jurídicos. Todo ello en la responsabilidad por la falta de corrección del elemento del complejo mercantil por la demandada (tubería de abastecimiento de agua).

Pérdida de agua

«Está absolutamente probado -señala la sentencia- que esta tubería pierde agua. Y de forma notable y suficiente para poner en riesgo las viviendas de los demandantes y los bienes comunitarios. Y que ha originado los gastos reclamados». Según el fallo, los demandantes individuales han acreditado la existencia de un perjuicio a través de informes periciales que determinan los daños que presentaban sus viviendas y que suponían la existencia de grietas en paredes y techos. Igualmente, se ha acreditado la existencia de un perjuicio de forma «sucesiva, cronológica y determinante» por parte de la comunidad de propietarios López Pablo, que activó desde 2014 una serie de acciones en defensa de los bienes comunitarios, que ha debido reparar.

Frente a ello las pruebas técnicas que la demandada realizó no aportan datos suficientes para contrastar las «fuertes evidencias» que sí habían aportado las pruebas de los vecinos. En el acto de conciliación, celebrado en enero de 2016, se interesó que por la demandada se permitiese la colocación de una cámara para establecer los posibles responsables de los daños, sin que Sniace permitiese esa prueba técnica, lo que «sólo parece evidenciar la intención de eludir sus responsabilidades».

Por tanto, indica la sentencia, en el momento de presentación de la demanda habían pasado tres años desde el inicio de los problemas en el edificio y derivándose de las oportunas acciones de la comunidad de propietarios que «no era una circunstancia puntual o un menoscabo casual». Que suponía la «afectación estructural» del edificio y de los propietarios demandantes, acreditada por «diversas pruebas técnicas».

«Ninguna duda»

El juez entiende que la prueba determinante fue la presentada a través de uno de los peritos, que «no deja ninguna duda» sobre la existencia de grietas en la tubería de Sniace y como esas filtraciones de agua han afectado al terreno donde se encuentran las viviendas. El perito procedió a la inspección interior de la tubería y a su filmación, y concluyó que se encontraba en mal estado en el tramo que discurre frente al edificio de la Avenida de Moneche más afectado, presentando grietas y fisuras intermitentes a lo largo del recorrido, siendo especialmente graves frente a los portales 8 y 10. En esa zona la tubería presenta una importante rotura de unos cuatro metros en la parte inferior de la misma, con síntomas de asentamiento y con pérdida de agua.

«Pese a que la empresa pretendió establecer que el agua filtrada siguiese un curso determinado y no alcanzase a los terrenos de la edificación de los actores -precisa el fallo judicial-, se puede establecer, como indicó el perito, que el agua discurre libremente por aquel terreno que se lo permite, como ha sido en este caso». Ante la acreditación «palpable» de la relación de causalidad, se ha generado el derecho de los demandantes a ser indemnizados.

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