UGT solicita sancionar «por faltas graves» a la concesionaria de la cafetería de Sierrallana y Tres Mares

Falta de mantenimiento, escasez de personal o suministro erróneo de alimentos a los pacientes, son algunas de las deficiencias que denuncia el sindicato

Pilar González Ruiz
PILAR GONZÁLEZ RUIZSantander

Rescindir el contrato a la empresa concesionaria de la cafetería, la cocina y el suministro de comida a los pacientes de Sierrallana y Tres Mares. Esa es la petición que realiza UGT a Benigno Caviedes, gerente de ambos hospitales.

Entre los hechos que denucian está la falta de mantenimiento de las instalaciones que se traduce en electrodomésticos averiadoso que no funcionan a pleno rendimiento, cámaras con pérdidas de agua en zonas con cables eléctricos y hasta llaves de luz rotas y parcheadas con cinta aislante.

También critican la escasez de personal al no cubrirse las sustituciones, el uso de utensilios y recipientes inadecuados, o de material desechable para distribuir la comida; «La comida se lleva en unos cuencos y cuando se calienta desprende una resina y un olor a petróleo inconfundible, tal y como se demostró en su momento al director gerente», señalan.

Más aún, se dan situaciones que definen como «errores de bulto» y que afectan de forma directa a los pacientes, como suministras alimentos con sal a los enfermos que no pueden consumirla.

Desde el sindicato piden abrir un expediente sancionador «por faltas graves3 a Eurest. Consideran que la empresa no ha cumplido «muchos de los puntos del pliego de condiciones» y que, además, esos incumplimientos se han producido de forma reiterada.

Sin sustituciones de personal

José María Fernández, secretario de Sanidad de la Federación de Empleados de los Servicios Públicos (FeSP) de UGT en Cantabria recuerda en el documento que ha presentado el sindicato, que estos hechos ya produjeron movilizaciones de los trabajadores.

Las bajas laborales, vacaciones y excedencias no se cubren con sustituciones de personal, señalan, pese a que «el pliego de condiciones dice con claridad el personal que debe atender el servicio». A ello se añaden los impagos por los días festivos trabajados o los errores en los importes de las nóminas.

En este sentido, el sindicato critica que «la empresa está engañando a la Gerencia porque sigue sin acatar la resolución de la Inspección de Trabajo que la obligaba a cubrir las sustituciones a tiempo completo».

A todo ello, UGT añade las continuas amenazas a los trabajadores por parte de responsables de la empresa, circunstancia que ya denunció en su momento el sindicato.

En el mes de marzo, y después de varias semanas de conflicto, los trabajadores anunciaron una huelga de un mes. El «detonante» de la convocatoria de la huelga fue la sanción de tres días sin empleo y sueldo por falta grave impuesta a una trabajadora, a la que se obligó a realizar la limpieza de la cocina, una función que no corresponde a su cometido.

La empresa asumió el pasado octubre la gestión del servicio de restauración del centro, que incluye la cocina de pacientes y trabajadores, y también la cafetería de personal de hospital, para lo cual cuenta con 35 trabajadores entre fijos y eventuales.

Problemas también con el CAD

No es el único frente de Sierrallana. Desde hace semanas, los trabajadores del Centro de Atención a la Dependencia mantienen un tira y afloja con el propio centro y también con el Ejecutivo regional. La protesta tiene su origen en la decisión de trasladar a los residentes "con la disculpa" de aplicar un tratamiento contra las termitas y de la ejecución de una "futura obra".

Para los empleados se trata de una «privatización encubierta», a pesar de que el Gobierno lo niega.

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