Torrelavega echa balones fuera

Un niño juega a la pelota en la Plaza Baldomero Iglesias en el centro de Torrelavega/Luis Palomeque
Un niño juega a la pelota en la Plaza Baldomero Iglesias en el centro de Torrelavega / Luis Palomeque
Torrelavega

Una orden municipal genera polémica entre los ciudadanos porque prohíbe a los niños jugar a la pelota en la Plaza Baldomero Iglesias

David Carrera
DAVID CARRERASantander

La ciudad de Torrelavega no parece estar hecha para niños. Algo tan simple y tan antiguo como el juego de la pelota y su prohibición recuerda a la canción de Joan Manuel Serrat en la que instaba a «esos locos bajitos» a que dejaran ya de «joder con la pelota». Y claro, a veces ocurre que cuánto más se reprime, mayor es la tentación. Como el cartel que luce en la Plaza Baldomero Iglesias que no permite que los chavales jueguen a fútbol. A menudo esos letreros, sobre todo en aquellos colocados en propiedades privadas, por si el chaval todavía no sabe leer, se acompañan de un muñeco chiquitín tachado, con un balón a sus pies.

El de la Plaza Baldomero Iglesias no tiene dibujo, solo letras y se puede leer: «Prohibido jugar al balón. Bajo sanción». El susodicho cartel se encuentra colocado estratégicamente junto a una fuente, por si al pequeño en el descanso del partidillo se le ocurre ir a beber agua. Es lo que dice la Ordenanza de Protección de Espacios Públicos, no vaya ser que a alguno de los chiquillos el tiro le salga desviado y haga trizas una de las vidrieras de la iglesia de la Virgen Grande.

Cartel colocado por el Ayuntamiento en el que se prohíbe jugar al balón, bajo sanción
Cartel colocado por el Ayuntamiento en el que se prohíbe jugar al balón, bajo sanción / Palomeque

La colocación del anuncio en la Plaza Baldomero Iglesias ha provocado un aluvión de críticas al Ayuntamiento a través de redes sociales ya que a muchos ciudadanos la medida les parece excesiva. Ha causado tal revuelo que los dirigentes políticos han tenido que matizar y explicar la medida. En ese polémico bando, el alcalde de la ciudad, José Manuel Cruz Viadero, reconoce que se prohíbe el juego con balones o pelotas en la conocida popularmente como Plaza Roja porque ha habido quejas de algunas personas. Se debe a «las molestias que generan los niños» con esta actividad, porque puede suponer un riesgo para los usuarios de las terrazas del céntrico enclave de la población aunque matiza que la orden se refiere sobre todo a chicos preadolescentes o adolescentes que «pueden ser los que causen mayores molestias».

En este sentido, el alcalde señala que la orden de prohibición de jugar a la pelota en la Plaza Baldomero Iglesias se ha producido a instancias del Defensor del Pueblo que tras las quejas de una vecina ha pedido al Ayuntamiento que haga cumplir la ordenanza municipal. La prohibición corrió ayer como la pólvora por las redes sociales. Además, en cada uno de los foros de debate en la ciudad no se habló de otra cosa. Hubo opiniones para todos los gustos. Los chistes fáciles por cuestión de las pelotas estuvieron al orden del día. Lejos de la ironía, la medida mantiene dividida a la ciudad, aunque por ahora ha tenido más detractores que partidarios.

En cuanto al requerimiento emitido por el Defensor del Pueblo y dirigido al Ayuntamiento solicitaba la colocación en la plaza y sus alrededores de carteles informativos sobre la prohibición de jugar al balón establecida en la Ordenanza Municipal advirtiendo de que su incumplimiento será sancionado. El Defensor del Pueblo agrega que todos los vecinos, incluidos los menores de edad, tienen la obligación de utilizar correctamente los espacios públicos, las instalaciones y el mobiliario urbano, de acuerdo con su propia naturaleza, destino y finalidad.

«Ni daños, ni sustos»

Agrega que el Ayuntamiento debe proteger el derecho de todos los vecinos a utilizarlos y disfrutarlos por lo que «no tienen porque aguantar las molestias, los sustos y los daños que sufren por esas conductas o juegos». Además, el organismo reclama la presencia de agentes de la Policía Local en la plaza para asegurar que no se produzcan molestias o daños como consecuencia de la utilización de balones en los juegos, procediendo, incluso a su retirada e intervención cautelar por ser elementos con los que se infringe la ordenanza. Ante el revuelo montado en la ciudad, el alcalde remarcó que no se trata de una medida persecutoria. El objetivo es evitar los juegos con pelota más agresivos y aseguró que si se permite ese tipo de actividad se puede incurrir en una responsabilidad patrimonial en caso de algún daño.

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