Tres de las cuatro plantas de la Casa de Cultura están cerradas desde 2012

Obras de la nueva escalera que dará acceso a las plantas superiores de la Casa de Cultura de Torrelavega./Luis Palomeque
Obras de la nueva escalera que dará acceso a las plantas superiores de la Casa de Cultura de Torrelavega. / Luis Palomeque

Fernández Mañanes se compromete a finalizar el próximo año las obras de reforma del edificio, propiedad del Gobierno de Cantabria

José Ignacio Arminio
JOSÉ IGNACIO ARMINIOSantander

La Casa de Cultura de Torrelavega sigue infrautilizada. Tres de sus cuatro plantas, las superiores, están cerradas desde hace cinco años porque el inmueble no cumple las normas de seguridad en caso de incendio (no tiene escalera de emergencia). El Gobierno de Cantabria, su propietario, está ejecutando obras de reforma para resolver la situación, pero a menor ritmo del esperado y del que necesita la ciudad para recuperar uno de sus principales centros culturales.

El nuevo consejero del área, Francisco Fernández Mañanes, se ha comprometido a devolver a la Casa de Cultura su actividad normal en 2018. Así lo hizo en la primera entrevista que mantuvo recientemente con el alcalde de Torrelavega, José Manuel Cruz Viadero, que también confía en que el centro cultural funcione el próximo año «al cien por cien». «Son obras pequeñas, pero eran necesarias para poder usar el edificio. Lo difícil es entender cómo se está tardando tanto en hacerlas», reconoce el regidor municipal.

Una nueva escalera permitirá al inmueble cumplir con las normas en caso de incendio

Actualmente, en la Casa de Cultura, ubicada en la Avenida de España, sólo está abierta la planta baja, que acoge las oficinas y el salón de actos, utilizado habitualmente como cine. Desde el 11 de septiembre, se está realizando una nueva fase de la obra de rehabilitación, que consiste en dotar al inmueble de una nueva escalera entre plantas para cumplir el Código Técnico de Edificación en cuanto a seguridad en caso de incendio.

Una vez demolida la vieja escalera, se está construyendo la nueva con hormigón armado. También se llevan a cabo trabajos de compartimentación, sustitución de ventanas, puerta de acceso y bajante de pluviales, todo ello con una inversión de 60.649 euros. A la planta baja se accede desde tres puertas que dan a otras tantas fachadas del edificio. En la calle Marqués de Santillana se encuentra la que da acceso a las plantas superiores.

Previsiones incumplidas

El anterior consejero de Cultura, Ramón Ruiz, anunció en Torrelavega, a finales de 2016, que su departamento había iniciado las obras de remodelación para dinamizar la actividad en el inmueble, trabajos que estaba previsto finalizasen en marzo de este año. La previsión es que la tercera planta del inmueble acoja la exposición permanente de las obras del pintor Eduardo Pisano, donadas recientemente al Ejecutivo regional, y la segunda se destine a diversas actividades. Ruiz explicó que habían empezado a hacer obras para adecuar la tercera planta, tirando tabiques, retirando el ascensor e instalando una escalera de emergencia. El entonces consejero reconoció que habían comenzado los trabajos «en la medida en que hemos podido», debido a que «todas las obras llevan sus trámites de convocatoria, adjudicación...».

La Gerencia Municipal de Urbanismo aprobó en 2012 una modificación puntual del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU), para que se puedan llevar a cabo obras en los edificios públicos que permitan mejorar su accesibilidad y evacuación en caso de urgencia. El cambio urbanístico se tramitó pensando en inmuebles como la Casa de Cultura, cuya tercera planta fue desalojada en 2011 porque no disponía de una escalera de emergencia. La tercera planta era la sede de la Escuela Municipal de Música, que pasó a estar ubicada, de forma provisional, en el IES Zapatón.

La Casa de Cultura se inauguró en 1980. Se trata de un espacio polivalente que ha sido objeto de varias reformas. La primera planta, de 184 metros cuadrados, era destinada a exposiciones. En la segunda, de 272, estaba ubicada la biblioteca, y en la tercera se impartían clases de música y talleres.

La exposición permanente de Pisano continúa a la espera

La paralización de la Casa de Cultura de Torrelavega afecta a proyecto importantes. El anterior consejero del área, Ramón Ruiz, anunció a finales de 2016 que la ciudad se iba a convertir a primeros de este año en un referente de la obra de uno de los pintores más insignes, Eduardo Pisano, 30 años después de su muerte en París. La tercera planta de la Casa de Cultura acogería una exposición permanente del artista gracias a que el coleccionista y filántropo francés Eric Licoys había donado 50 cuadros al Gobierno. Nada se ha vuelto a saber.

Fotos

Vídeos