Los vecinos de las Galerías Pereda: «La Policía no se persona el 90% de las veces que avisamos»

Acceso a las viviendas ubicadas sobre las Galerías Pereda en la calle Julián Ceballos. /Luis Palomeque
Acceso a las viviendas ubicadas sobre las Galerías Pereda en la calle Julián Ceballos. / Luis Palomeque
Torrelavega

Aseguran llevar meses denunciando la presencia de jóvenes que «fuman y beben» en las escaleras mientras la Policía no hace caso a sus llamadas

David Carrera
DAVID CARRERATorrelavega

Vecinos y comerciantes de las Galerías Pereda han mostrado sus quejas públicas por la falta de vigilancia en la zona, en concreto en las escaleras que dan acceso a la calle Julián Ceballos, y donde aseguran que los jóvenes se reúnen para «fumar y beber». Los vecinos recuerdan que como en cualquier otra comunidad de vecinos se trata de una urbanización con una galería privada -con accesos desde la calle José María Pereda y Julián Ceballos- en la que «está prohibido fumar y sentarse en las escaleras de acceso a algunos de los comercios». De hecho, señalan en una de las instancias que han registrado en el Ayuntamiento que han colocado varios carteles advirtiendo de ello «y han sido arrancados por estos individuos».

Estos vecinos del edificio que se encuentra sobre las Galerías Pereda critican la presencia de adolescentes «y no tan adolescentes» que «se reúnen en esta zona para hacer sus chanchullos, ya que no solo fuman y beben, además se sientan en las escaleras prohibiendo el paso a los vecinos a los que incluso recriminan e insultan cuando nos quejamos de que no pueden seguir ocupando este espacio». La comunidad de propietarios considera que en Torrelavega existen otros espacios abiertos como parques o áreas de recreo en donde «se les permite andar a su antojo y no molestan a los ciudadanos». «No es normal que estén ahí horas fumando y bebiendo y alterando el orden de nuestra comunidad», dicen en su escrito.

Asimismo, los vecinos recuerdan que en varias ocasiones han recurrido a la Policía Local para que intervenga pero «hemos sido ignorados». «Hace unos meses dimos el aviso, la Policía me tomó los datos y cuando se personaron a ver a los individuos se hicieron fotos y vídeos con ellos. Unos chicos que estaban en las galerías junto a las escaleras y jugando con monopatines, alterando incluso el paso de los vehículos que pasaban por la carretera cuando creemos que en Torrelavega hay más sitios adecuados para la práctica de estas actividades que un acceso a una comunidad de vecinos privada como es la nuestra», sostienen estos ciudadanos en uno de los escritos remitido al Ayuntamiento.

Estos vecinos consideran que no creen que sea necesario «hacer fotos o grabar vídeos» para demostrar la veracidad de estos hechos que insisten han sido pues tos en conocimiento tanto del Consistorio como de la Policía aunque «desde el Ayuntamiento no han sido capaces de darnos ninguna solución, solamente nos piden los teléfonos de contacto y presentamos una instancia en persona para que tengan constancia de estos hechos». Sin embargo, critican que la Policía «cuando les llamamos sigue sin aparecer y sin hacer nada al respecto».

«Menciono a la Policía porque cuando llamamos nos contestan que van a inspeccionar la zona y vigilar para que estos hechos no sigan ocurriendo, pero no se personan en el 90% de las veces que esto sucede, que cada semana es con mayor frecuencia, todos los días haciendo lo mismo, molestar, fumar y beber». Es el testimonio de una de las vecinas del edificio de las Galareía Pereda, que dicen «estar ya hartos» de la presencia de jóvenes en la comunidad privada. «Se sientan en las escaleras impidiendo el acceso a nuestras casas, creo que no tengo porque tolerar eso, repitiéndoles que se marchen de ahí y que no se sienten en las escaleras», prosigue.

También han denunciando ante el Ayuntamiento que llaman a los timbres de las casas «insultando y molestando», sobre todo «por las noches», recurriendo a «una comunidad de vecinos para divertirse y hacer lo que en sus casas no les estaría permitido mientras disponen de otros espacios libres en la ciudad».

Aunque en menor medida, el botellón también causa malestar en la zona de las Galerías Pereda, especialmente en las escaleras interiores. «Se juntan grupos de adolescentes, y no tan jóvenes, piden cena, sacan las botellas, muchas de ellas de cristal, y dejan todo por el suelo. A veces, incluso hacen sus necesidades junto a los portales, en el mío sin ir más lejos», asegura una de las vecinas que prefiere no revelar su identidad.

Otros vecinos consultados reconocen la presencia de jóvenes en el interior de las galerías sin embargo dicen que «por lo general están sentados en las escaleras, resguardados de la lluvia o el frío», aunque entienden que a residentes les pueda causar malestar o se sientan amenazados por ello,

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