Los vecinos de Tanos harán patrullas para proteger sus casas del botellón

Restos del botellón celebrado el pasado sábado en un parque de Tanos. / Luis Palomeque
Torrelavega

El delegado del Gobierno anuncia que habrá más presencia policial este fin de semana en las fiestas del pueblo para garantizar la seguridad

José Ignacio Arminio
JOSÉ IGNACIO ARMINIOSantander

Suciedad, ruido, peleas, insultos, daños en el mobiliario urbano, invasión de propiedades privadas, carreras de motos... Las populares fiestas de Tanos tampoco se libran del controvertido fenómeno del botellón. Cientos de jóvenes participan en él los fines de semana y los vecinos han decidido organizar patrullas para defender sus casas el próximo sábado. Todo ello ante la inoperancia policial y la falta de soluciones de la clase política.

El propio delegado del Gobierno en Cantabria, Samuel Ruiz, que presidió este martes la última reunión de la Junta Local de Seguridad Ciudadana, reconoce que el fenómeno del botellón, extendido por todo el país, es difícil de erradicar y que las medidas que se han tomado han resultado poco efectivas. Eso sí, ha anunciado más presencia policial de cara a la macrofiesta del próximo sábado, última de las fiestas, para garantizar la seguridad de los vecinos.

Según Ruiz, la labor policial debe ser el último eslabón de una cadena de actuaciones que deben iniciar las propias familias con la «educación y sensibilización» de los chavales que participan en el botellón, mucho de ellos menores. «Nosotros -explica- estamos presentes en los botellones masivos para garantizar la seguridad, pero la realización de los mismos es un tema difícil de abordar».

«El botellón se hace fuera del recinto ferial y nosotros pedimos lo mismo que los vecinos» Juansi Pozueta Organización de las fiestas

«La labor policial es el último eslabón de una cadena que debe iniciarse educando a los chavales» Samuel Ruiz, Delegado del Gobierno

Las fiestas de Santa Anta y Las Nieves, de Tanos, se encuentran entre las más importantes de Cantabria y cada sábado por la noche -este será el tercero y último- concitan la presencia de miles de jóvenes en las denominadas 'macrofiestas'. Muchos de ellos se reúnen en las horas previas en un botellón que tiene su epicentro en el parque situado entre el supermercado Lupa y el restaurante El Refugio, un lugar que, como muestra la fotografía, queda de madrugada como si hubiese sido escenario de una batalla.

Juansi Pozueta, portavoz de la asociación que organiza los festejos (Tanos 08), recuerda que el botellón tiene lugar a casi un kilómetro del recinto ferial y que ellos, en sintonía con los vecinos, también reclaman más presencia policial y soluciones al alcalde de Torrelavega, José Manuel Cruz Viadero. Juansi dice que estos jóvenes aprovechan las fiestas para hacer botellón y que ellos ya han tomado medidas en el recinto ferial con la contratación de guardias de seguridad.

«Ganas de gresca»

Entre los vecinos más enfadados se encuentra María Eugenia Marcano, que ha pedido que se comparta lo sucedido a través de las redes sociales. Ella recuerda que el pasado sábado, cuando se encontraba en su casa disfrutando de la compañía de familiares y amigos, un grupo de «niñatos» se acercó al inmueble con «ganas de gresca». Según María Eugenia, el barrio más afectado es el suyo, Mies de Meji, detrás del restaurante El Refugio.

«Los chicos se dedican a increpar y apalear a los vecinos -señala-, que están tranquilos es sus casas. Se llama de forma reiterada a las fuerzas de seguridad y somos ignorados. Cuando se dignan a presentarse en el lugar de los hechos, los chicos corren en desbandada y no se detiene a nadie. Son jóvenes que en muchos casos no superan los 15 o 16 años y no respetan la propiedad privada. Campan a sus anchas por nuestros jardines y amenazan con palos y botellas».

Al igual que otros vecinos, María Eugenia es partidaria de tomar las «medidas oportunas» para defenderse de los efectos del botellón ante la inoperancia de las autoridades. En este sentido, recuerda que el alcalde de Torrelavega dijo en mayo, con motivo de problemas similares en el Barrio Covadonga, que entendía el malestar vecinal, a la vez que anunciaba mayor presencia policial para paliar los efectos de este fenómeno juvenil, un «dispositivo especial» del que también habló el concejal de Seguridad, Pedro Pérez Noriega, unas medidas que «siguen sin adoptarse».

Mientras tanto, el problema del botellón no se detiene y las fiestas de Torrelavega, que se iniciarán el día 11, tampoco escapan a la polémica. Cientos de jóvenes se reúnen en los últimos años en el entorno del auditorio del parque Manuel Barquín y, como dice Juansi Pozueta, «cualquier día puede pasar algo gordo si no se toman medidas».

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