Las luces que iluminan la noche de La Patrona

Acto multitudinario. Fueron muchos los que presenciaron los fuegos artificiales durante la noche del martes. Luis Palomeque
Acto multitudinario. Fueron muchos los que presenciaron los fuegos artificiales durante la noche del martes. Luis Palomeque

Los tradicionales fuegos artificiales se lanzaron un año más desde el polideportivo María Pardo

ADRIÁN MARCOS

La noche de los fuegos artificiales es siempre una de las más esperadas cuando llegan los días de fiestas de La Patrona, gente de todas las edades se desplaza a los mejores lugares para poder ver este espectáculo de luz y color mezclado con el atronador sonido de las explosiones.

Por lo general, este evento tiene lugar la noche del día 15, festividad de la Virgen Grande, cuando éste llega a su fin. Y desde hace varios años el lugar elegido para el disparo de la pirotecnia es el tramo del Bulevar Ronda junto al Pabellón María Pardo de Nueva Ciudad.

Una vez más la noche del martes se convirtió en una peregrinación hacia la zona de lanzamiento cuando, minutos antes de la medianoche, la gente comenzó a aproximarse formando una marea humana que llenaba las aceras del barrio de Nueva Ciudad.

Cuando el reloj marcaba las 00.00 horas comenzaron los avisos, dos cohetes para indicar que el espectáculo comenzaría en breves instantes, y así lo hizo. Los mechas de los cartuchos comenzaron a encenderse y los proyectiles volaron alto hasta terminar explotando y llenado el cielo de colores. Colores entre los que predominaban los de la ciudad, el rojo y el verde, que fueron los protagonistas del show gran parte del mismo.

Entre las palmeras de color, los aros y los corazones comenzó a formarse una gran nube de humo que el viento arrastraría hacia los espectadores empañando en parte la belleza del espectáculo. Un humo que al finalizar los fuegos artificiales dejaba imágenes de película de miedo creando una sensación de niebla que acompañó a todos los que de nuevo regresaban al centro de la ciudad y al recinto ferial, dando lugar otra vez a la aglomeración de gente que esta vez incluso paralizó una de la carreteras principales del barrio.

Ya en el regreso, acabado el espectáculo, la gente comentaba cómo habían estado los fuegos artificiales, el humo que crearon y algunos comentarios sobre la distancia de seguridad. «Algunas personas tuvieron que retroceder varios metros de la cinta de seguridad porque comenzaron a caer trozos de las cápsulas y alguno de ellos estaban aún encendidos», aseguraba Raúl Cayón. Como explicaba Raúl, la línea de seguridad «no fue lo suficientemente lejana» y la gente que estaba «en primera fila» tuvo que retroceder ante la caída de varios trozos de cohete prendidos que extrañamente cayeron en las cercanías del pabellón, posiblemente por culpa del viento.

Mientras tanto, Paula Martínez afirmaba que «los fuegos han estado muy bien, pero es cierto que el humo ha molestado bastante y había que estar pendiente de los trozos que cayeron del cielo».

De hecho, el pirotécnico encargado del evento, Emilio Díaz, afirmaba hace una semana que para el lanzamiento de los fuegos artificiales «no hay mejor sitio que el Mercado de Ganados» ya que «da mucho más juego y se ven mejor», y no se equivocaba. Aún así la gente pudo disfrutar un año más de su trabajo, de este espectáculo que año tras año maravilla a niños y mayores, mueve multitudes, y llena calles y carreteras aunque este año haya habido mucho ruido y pocas luces.

Ver más

Fotos

Vídeos