Miles de personas arropan a La Patrona

Procesión. La imagen de la Virgen Grande inicia el recorrido entre la iglesia de la Plaza Baldomero Iglesias y la de la Asunción./Luis Palomeque
Procesión. La imagen de la Virgen Grande inicia el recorrido entre la iglesia de la Plaza Baldomero Iglesias y la de la Asunción. / Luis Palomeque

Como cada año la Virgen Grande recorrió en procesión las calles del centro de la ciudad

David Carrera
DAVID CARRERATorrelavega

La salida de la imagen de la Virgen Grande en procesión entre el volteo de campanas, aplausos y vítores volvió a emocionar ayer a miles de torrelaveguenses que desde las ocho de la tarde llenaban los alrededores de la conocida popularmente como Plaza Roja. Apoyados sobre las vallas que delimitaban el perímetro de la iglesia, los asistentes aguardaron pacientemente a que saliera la imagen de la Virgen una vez finalizada la misa. «Grande en todo y por todo, lo de esta fecunda vega, hijos de la Virgen Grande, bendita Torrelavega», sonó de nuevo con fuerza, como es tradicional, en la abarrotada Plaza Baldomero Iglesias, donde vecinos y visitantes seguían la procesión tras la celebración de la misa. Muchos otros siguieron el acto desde ventanas y balcones para ver el recorrido de La Patrona desde la iglesia de la Virgen Grande hasta la Asunción.

Después de la misa solemne en el Santuario, abarrotado de fieles, la imagen fue sacada en volandas entre aplausos y mientras la Banda Municipal de Música interpretaba el himno nacional. Hasta el momento, el acto se desarrolló con total normalidad aunque con algo de retraso ya que la misa comenzó un cuarto de hora más tarde de lo previsto. Como es tradición, la Agrupación de Danzas Virgen de las Nieves, de Tanos, bailó los picayos, en presencia de las autoridades civiles y religiosas, encabezadas por el obispo de la Diócesis de Santander, Manuel Sánchez Monge, que minutos antes ofició la misa en compañía de otros 17 sacerdotes. Siguiendo el recorrido habitual, la procesión se dirigió después hasta la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, donde siempre estuvo recogida la imagen de la Patrona de Torrelavega hasta que se construyó la nueva iglesia, en 1964, en la Plaza Baldomero Iglesias. La imagen de la Virgen recorrió las principales calles acompañada por la Banda Municipal de Música y los integrantes de la Agrupación de Danzas Virgen de las Nieves. Al término de la procesión y antes de que fuese devuelta al templo de la Plaza Roja, el Coro Ronda Garcilaso, con 'El Malvís' de Tanos como solista, interpretó el siempre emocionante 'Canciones de Torrelavega', para muchos el himno de la ciudad. La misa fue oficiada por el obispo de Santander, junto a casi una veintena de sacerdotes de las parroquias de la zona.

Tras la misa, la Virgen Grande traspasó la puerta del templo que comunica con la Plaza Baldomero Iglesias y fue recibida por la Banda Municipal de Música y por los picayos. La danza de picayos es una de las más bellas del cancionero popular cántabro y marca el punto de comienzo del recorrido de La Patrona por Torrelavega. A su paso, fue aplaudida y saludada con el mayor de los respetos; el sentimiento es igual y común a todos los que aguardan a la Virgen a la salida de su santuario. La procesión, en su tránsito por el centro, recorrió las calles Ruiz Tagle, José María de Pereda, hasta llegar a la iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Asunción, templo que acogió a la Virgen Grande hasta la construcción del actual santuario, a iniciativa de Monseñor Teodosio Herrera. Y desde allí, por la calle Consolación, inició su regreso a 'su casa', ya de noche.

Una vez celebrada la misa en el interior de la iglesia, abarrotada de público, la imagen fue sacada entre aplausos

Ayer el buen tiempo acompañó a pesar de la amenaza de lluvia en el cielo. Una vez más, el acto contó con la presencia de una amplia representación de la sociedad torrelaveguense, entre ellos la práctica totalidad de los miembros de la Corporación municipal y el conocido coreógrafo torrelaveguense Javier Castillo, 'Poty'. Entre el público, unas vecinas comentaban lo «guapa» que estaba la Virgen Grande, mientras los integrantes más jóvenes del Grupo de Danzas de Tanos correteaban por la plaza a la espera de que la Virgen saliera del templo para iniciar la procesión. Para Pilar González, una vecina de Asturias que pasa unos días de descanso en Cantabria, «es impresionante la devoción de la gente con su Virgen y como la esperan para acompañarla en el recorrido».

Multitud de vecinos y visitantes siguieron el desfile, ya de noche, hasta la iglesia de la Asunción

Para los de la ciudad, como José Antonio Sánchez, es «más que una tradición, si no participas en la procesión de la Virgen Grande es como si no estuvieras en las fiestas». «Va más allá de una cuestión religiosa, eso se lo dejo a los que entran a la misa, que es imposible porque está a rebosar», señalaba. Por otro lado, hoy, festividad de La Patrona, tendrá lugar una nueva misa, a las doce del mediodía.

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