Tradición y colorido en el día grande

Luis Palomeque

La jornada del folclore reunió a más de 300 artistas entre grupos de danza y coros

ADRIÁN MARCOS

El Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española define folclore, o folklore, como el «conjunto de costumbres, creencias, artesanías, canciones, y otras cosas semejantes de carácter tradicional y popular». Por suerte, Torrelavega, y toda Cantabria, cuenta con una importante riqueza tradicional y folclórica de las cuales disfrutan los vecinos año tras año en sus fiestas.

Desde el día de San Blas, el 3 de febrero, hasta San Cipriano, el 16 de septiembre, la comarca del Besaya y su capital disfrutan de muchas fiestas en las que el folclore está presente. Las canciones, los bailes y los trajes regionales son algunas de las muestras más visibles de estas tradiciones que se mantienen vivas desde hace varios siglos atrás.

Una vez al año, la mayoría de esos grupos que continúan transmitiendo y enseñando esas costumbres cántabras se reúnen en la ciudad para seguir con la tradición, que es lo suyo, en el día de una de sus patronas, la Virgen Grande. Ese día fue ayer, festividad de la Asunción, y el lugar elegido, como es habitual año tras año, el Auditorio Lucio Lázaro, junto al Parque Manuel Barquín.

Las diferentes agrupaciones folclóricas recorrieron las calles de la ciudad al mediodía

Las diferentes agrupaciones folclóricas que participan en el conocido como Día del Folclore de Torrelavega, que ayer celebró su decimoséptima edición, se concentraron al mediodía en el Bulevar Demetrio Herrero y desde allí llevaron sus bailes y canciones a todos los rincones del centro de la ciudad realizando actuaciones y pasacalles antes de reunirse en el Auditorio para su acto principal a las siete de la tarde.

La Plaza de La Llama o las calles de la conocida como 'zona de vinos' fueron centro de atención durante las horas previas a la comida, cuando la gente se encuentra tomando el aperitivo por los bares, que se han llenado de tradición, de bailes y canciones que erizaron la piel a más de uno y que todos, sin excepción, aplaudieron.

Luis Palomeque

Un acto multitudinario

Terminada la comida y la sobremesa llegaba la hora del momento más importante de este evento, cuando las agrupaciones se reunieron en la Plaza Baldomero Iglesias a las 18.00 horas para, para desde allí emprender un desfile integrado por todos los participantes hasta el Auditorio, donde se celebró el acto principal del día.

A las siete de la tarde los bancos estaban llenos, los más de 300 participantes esperaban en la parte trasera del Lucio Lázaro su turno, algunos rabelistas ensayaban entre la multitud que sentada esperaba para ver el espectáculo, y con total puntualidad empezó este XVII Día del Folclore de Torrelavega.

Dieciocho actuaciones se pudieron presenciar durante más de dos horas de folclore

Dieciocho actuaciones entre grupos de danzas, rondas, coros y solistas que mostraron los diferentes bailes y canciones que tradicionalmente protagonizan las fiestas alrededor de toda Cantabria. Dieciocho demostraciones de talento que comenzaron con los piteros de la Escuela Municipal de Folclore de Torrelavega y terminaron con el Grupo de Danzas Santa Justa de Ubiarco. Pero por el escenario del Auditorio pasaron también los Grupos de Danzas Nuestra Señora de Covadonga, San Pablo, San Blas y Virgen de las Nieves de Torrelavega, la Ronda de La Esperanza de Requejo y la de Ronda de Tanos, el Coro Raíces Cántabras, los solistas Pedro Álvarez y Eduardo Izquierdo, los duetos formados por Ana María García con Álvaro Fernández, y Puri Díaz con Esther Terán, los rabelistas solistas Esteban Bolado y Alberto Terán, además del grupo de rabelistas de la Escuela Municipal de Folclore de Torrelavega, el trovador conocido como 'El Cartero de Correpoco' y las Bandas de Gaitas de Tanos y Cantabria.

Luis Palomeque

En la cita reina de la tradición no faltaron las canciones y los bailes típicos, la diana floreada de los jóvenes de las danzas de Tanos y el 'Canto a Torrelavega' interpretado en esta ocasión por Eduardo Izquierdo para disfrute de todos los presentes, según la presentadora del evento «una muy buena voz» que para muchos de los asistentes era ya conocida, incluso alguno afirmaba que «este chico lleva cantando desde que es un niño y vaya voz tiene» asombrado con la trabajada voz del solista torrelaveguense para disfrute de todos los presentes.

El decimoséptimo Día del Folclore de Torrelavega terminaba mientras ya caía la noche y se encendían las farolas entre los aplausos del público que había disfrutado de dos horas de espectáculo, dos horas de tradición que esperemos se mantenga y se repita durante muchos más años en esta ciudad que una vez más apuesta por el folclore y por la tradición para animar las fiestas y a sus vecinos.

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