Más visitas y más socios en la biblioteca

Las salas de lectura, también utilizadas para el estudio por muchos jóvenes, están prácticamente ocupadas todos los días de la semana. /Luis Palomeque
Las salas de lectura, también utilizadas para el estudio por muchos jóvenes, están prácticamente ocupadas todos los días de la semana. / Luis Palomeque

Los estudiantes son los usuarios más frecuentes, aunque el perfil abarca todas las edades de mayores a niños

I. GLEZ. C.Torrelavega

La biblioteca municipal Gabino Teira, ha vuelto a superar, ya por tercer año consecutivo, las cifras de afluencia de público, habiendo contabilizado 183.508 visitantes. Así consta en la memoria de este servicio correspondiente al año 2017 y que viene a certificar su magnífica conexión con la sociedad, con todos los sectores, desde la infancia, hasta la juventud y la madurez.

La actividad que se registra en la biblioteca es continua, aunque está muy bien diferenciada, en horarios y en temporadas. «Por las mañanas los usuarios más habituales son los de mediana edad y los mayores, que vienen a leer la prensa y las revistas, principalmente», explica la técnico Marta Huelga Fernández. Por las tardes los niños son protagonistas. Luego están los estudiantes, sean universitarios, o de bachillerato y resto de ciclos formativos.

Las mañanas son para los mayores, para leer la prensa o las revistas y las tardes para los niños

Aquí conviene hacer un apartado porque la biblioteca deja su fin esencial, la lectura y la consulta, para convertirse, se podría decir, en un centro social al que se acude para estudiar en colectividad. Las fechas de mayor intensidad se corresponden con los meses de enero y febrero, cuando ‘tocan’ los exámenes de los universitarios. Los estudiantes de bachillerato son asiduos a posar sus codos sobre las mesas de la ‘Gabino Teira’ más a menudo, dado el ritmo de sus evaluaciones. Y de cara a la preparación de la prueba de selectividad, la biblioteca ‘se peta’, utilizando un léxico común entre la juventud. También las ultimas semanas de agosto, o lo que es lo mismo, nada más finalizar las fiestas patronales, los estudiantes se las ven y se las desean para encontrar un hueco donde concentrarse para los extras de septiembre. La tendencia de acudir a ‘la biblio’ de las generaciones más jóvenes se ha convertido en una práctica de la que muy pocos prescinden, por mucho que cueste encontrar una silla.

Crecen los usuarios

En la memoria de 2017 consta, junto al citado incremento en las visitas, 10.284 más que las registradas en 2016, el éxito de la iniciativa de ampliar el servicio al público en verano (del 24 de mayo al 16 de junio y del 21 de agosto al 9 de septiembre). En ese tiempo se ‘ganaron’ 2.787 personas. Para dar cobertura al público en ese horario se recurrió a dos contratadas a la empresa Integra para el primer periodo, y dos auxiliares contratadas al amparo de la subvención concedida de Corporaciones Locales 2017 para el segundo tramo.

Abordando el asunto del personal, la técnico en su informe señala que: «A lo largo del año se han sucedido numerosas incidencias. Algunas imprevistas, otras no tanto, como prejubilaciones, bajas laborales, traslados a otros servicios, contrataciones de relevistas al 75% de jornada...que han hecho muy difícil mantener la biblioteca al mismo nivel de calidad en la atención al público». Son carencias que «se han podido sortear en la medida de lo posible, pero que no pueden prolongarse en el tiempo, menos aún en el caso de un servicio que cada vez atiende a más gente y debe, por su importancia, dársele la atención que merece».

La política de eliminación de fondos en mal estado o de poco interés ha hecho ganar espacio a la novela

Pese a esa situación, que no es nueva, «se funciona, organizativamente hablando, sin ningún problema y siempre contando con la comprensión de los usuarios», matiza Huelga Fernández.

Continuando con la memoria anual, otra cifra positiva de actividad es la de los préstamos. El año pasado se registraron 37.983, lo que supone 2.874 más que el ejercicio anterior. Los meses de mayor gestión de este servicio han sido marzo, abril, julio y octubre, coincidiendo con las actividades de animación a la lectura programadas para esas fechas, y las vacaciones escolares.

Igualmente ha aumentado el número de socios, con 618 altas, lo que sitúa el cómputo general en 9.160 que pueden considerarse activos tras la eliminación, por parte de la biblioteca central de Cantabria, de aquellos que no hubieran hecho uso del carnet correspondiente en los últimos seis años.

La partida presupuestaria del Ayuntamiento para la adquisición de fondos bibliográficos y la suscripción a publicaciones periódicas (17.500 euros), junto a la subvención concedida por la Consejería de Educación, Cultura y Deporte para este apartado, ha permitido incrementar el fondo bibliográfico y documental con la incorporación de 1.735 nuevos ejemplares, de los que 1.203 se han hecho por compra y el resto han provenido de donaciones de instituciones, usuarios y particulares. Como novedad en este apartado, subrayar la cesión de 40 libros al Centro de Salud Dobra, para la sala de pediatría, con la colaboración del pediatra Alberto Bercedo «para que los niños que esperan consulta, se entretengan leyendo mientras», explica la técnico.

No han faltado los expurgos de fondos, indispensable para el buen desarrollo de la colección. En los últimos doce meses se han realizado 335, en su mayoría volúmenes en mal estado o ejemplares desfasados y ediciones de escaso valor. Las donaciones de particulares han permitido, en ocasiones, sustituir esos ejemplares por ediciones más nuevas o más atractivas.

Un dato que no deja de resultar curioso es el descenso en las consultas a Internet en los ordenadores de uso público: se han registrado 2.701 de una hora. Las consultas de media hora, para las que no se requiere carnet de socio, no se contabilizan. El descenso se puede atribuir al uso mayoritario de ordenadores portátiles u otros dispositivos particulares como consecuencia de la ampliación de la red wifi de la biblioteca, que ha cumplido 27 años en su actual sede de Mártires.

La sala infantil se afianza como espacio de ocio

La sala infantil de la biblioteca es uno de los lugares favoritos de muchos pequeños para disfrutar de la lectura y de otras actividades culturales que se organizan periódicamente. En primer lugar, están los cuentacuentos con motivo de la Semana del Libro y el Día de las Bibliotecas, algunas programadas por el Departamento de Animación Sociocultural, y otras ofrecidas gratuitamente por la librería Estvudio, que aportó, además, libros para obsequiar a los asistentes. Y una veintena de grupos escolares visitaron la ‘Gabino Teira’. Alumnos de Educación Infantil, Primaria y Secundaria que, si la disponibilidad de personal lo permitió, disfrutaron de alguna que otra actividad complementaria, como la lectura de un cuento (para los de Infantil). Los niños son sumamente respetuosos, al igual que el conjunto de usuarios del servicio.

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