La polémica sobre la ampliación de la edad para jubilarse ha hecho saltar las alarmas. 67 años parecen mucho, pero lo cierto es que en la actualidad los cántabros se jubilan como media a los 63,5 años (como en el resto del país). Además, en la autonomía los trabajadores ya retirados (76.195) son 'privilegiados' porque la pensión media (917,15 euros) se sitúa por encima de la media nacional.
La edad legal de jubilación en España se sitúa en 65 años, pero los datos demuestran que los españoles nos jubilamos primero, a pesar de que en estos últimos años la edad se ha ido acercando más a la cantidad fijada. Así, en 2001 la edad media de jubilación era de de 60,3 años. En 2006 se llega a los 62,4 que pasan a los 62,6 en 2008 y que en 2009 han superado los 63 años, al ponerse en 63,5 años de media.
La jubilación europea más cercana a los 65 años se produce en Islandia donde los trabajadores se retiran a los 64,4 años. Aunque los informes de toda la Unión Europea no están completos, los últimos datos apuntan a que en países como Francia, Malta y Croacia la vida profesional finaliza antes de los 60 años.
La propuesta del Gobierno de alargar la edad de jubilación afecta a los nacidos a partir de 1948, es decir, los que tienen menos de 62 años de edad en la actualidad. Según los datos de la Encuesta de Población Activa del tercer trimestre de 2009, en Cantabria hay 495.782 personas activas, lo que recoge a los mayores de 16 años hasta los mayores de 54. De estos en la actualidad, están en activos 282.321 y la mayor parte de ellos les va a afectar la nueva edad de retiro, si finalmente se hace realidad.
Cantabria cuenta, a fecha de 1 de enero de 2010, con 76.195 personas jubiladas que cobran todos los meses 917,15 euros, cantidad que se sitúa por encima de la media nacional que es de 874,97 euros. El total de pensionistas de la autonomía es de 130.062, cantidad en la que están incluidas las personas que cobran por orfandad, viudedad y también por incapacidad permanente. La cuantía media nacional es de 803,99 euros, cantidad que también se coloca por encima de la media de España, que es de 772,57 euros. Las personas que tienen pensión por incapacidad permanente son 14.084 y cobran mensualmente 902,94 euros.
Las pensiones de viudedad corresponden a 35.020 personas y la cuantía mensual media es de 572,79 euros. De otro lado, las de orfandad son percibidas por 3.776 personas con una cuantía media de 375,11 euros al mes. A estas hay que añadir las pensiones a favor de familiares, las menos numerosas, que afectan a 987 personas, con una cuantía de 500,21 euros.
A pesar de que Cantabria está por encima de la media española en el tema de la percepción de las pensiones hay un total de 31.689 pensionistas con cuantías mínimas, de los que 6.758 tienen cónyuge a su cargo.
Cuando la polémica sobre el alargamiento de la vida laboral está servida todavía nos vienen a la memoria las prejubilaciones 'sonadas' que hemos vivido, como el caso de RTVE, en donde los mayores de 50 años se fueron o, más bien se 'tuvieron' que ir al margen de que les apeteciera o no. Además, están los ejemplos de las entidades bancarias que en los últimos años han recortado sus plantillas por este sistema. Curiosamente, a las primeras jubilaciones anticipadas de los directivos han seguido otras del personal de a pie. De hecho, Banco Santander está ofreciendo a empleados menores de 50 años la posibilidad de apuntarse al retiro, aunque la medida no está teniendo mucho éxito.
La fórmula de la prejubilación programada por la empresa -contribuyendo con complementos privados a las pensiones públicas- ha tenido un éxito inusitado en los últimos veinte años, conviviendo, más en la teoría que en la práctica, con los estímulos a la prolongación de la vida laboral.
De otro lado, a la teórica edad de jubilación a los 65 años hay que añadir los casos de aquellos colectivos a los que se aplican coeficientes reductores sobre la edad, como es el caso de la minería, ferroviarios o trabajo en el mar, entre otros y también en ese grupo cabe integrar los supuestos de jubilación parcial a los 60 años y de especial a los 64 años.
Conviene tener presente que frente a la anticipación de la edad de jubilación está la jubilación anticipada que se caracteriza por la coexistencia de una edad ordinaria y de una edad reducida que se conciben como opcionales para los trabajadores aunque no lo son tanto porque se aplica un porcentaje reductor del 8% por cada año de anticipación a quienes cotizaron antes del 1 de enero de 1967 mientras que al resto, y con 61 años cumplidos y 30 de cotización, el coeficiente se sitúa entre 6% y el 8% por año anticipado.
El anuncio de que el Gobierno quiere reducir la edad de prejubilación a los 58 años enlaza con el análisis que han realizado diferentes expertos del ámbito laboral que estiman que se ha 'abusado' de la fórmula, especialmente en los casos en los que se ha llegado a edades muy tempranas, en torno a los 50-52 años. El cambio tendrá que ser progresivo porque las empresas son reacias a dejar este hábito, que rejuvenece la plantilla, pero que tiene una serie de desventajas para los afectados.