La Asociación Ciudadana Otro Castro es Posible inicia una nueva lucha. Ha sacado a la luz un proyecto de una empresa constructora que pretende iniciar una explotación minera en los terrenos protegidos del monte Dícido, en la pedanía castreña de Mioño. La promotora ya ha solicitado autorización a la Consejería de Industria. El colectivo castreño ha presentado alegaciones al proyecto basadas en que el Plan General prohíbe las actividades mineras en todo el término municipal, a excepción de la cantera de Santullán. Además, el suelo sobre el que se asienta la futura actividad es un suelo protegido (no urbanizable de protección ecológica) y afecta directamente a yacimientos mineros protegidos.
El pasado 30 de diciembre se publicó en el Boletín Oficial de Cantabria el anuncio por el que se somete a información pública el expediente iniciado por la empresa Construcciones Generales de Mioño S L por el que se solicita autorización a la Consejería de Industria para explotar los residuos mineros de las antiguas minas de Dícido, en concreto, en las escombreras de mineral que se extienden por buena parte de la ladera del monte. La zona de explotación abarca 60 hectáreas, una superficie similar a la que ocupan 150 campos de fútbol.
El colectivo que preside Juanchu Bazán asegura que la explotación consistirá en la extracción, selección, triturado y transporte de los materiales depositados en las faldas del monte Dícido. «El objetivo de la empresa es arrancar de las escombreras los materiales para ser comercializados como áridos de construcción para destinarlos a rellenos, firmes, elaboración de zahorras, todo uno...».
Otro Castro es Posible recuerda que las actividades mineras están prohibidas en todo el municipio. Todas las actuaciones que se pretenden llevar a cabo se ubican en terrenos de propiedad de la Junta Vecinal de Mioño, administración que promueve el PSIR (Proyecto Singular de Interés Regional) de Dícido encaminado a la recuperación paisajística. «Un PSIR que duerme en las oficinas del la Dirección General de Ordenación del Territorio».
Promotor
El colectivo va más lejos y apunta como responsable al promotor de la iniciativa. «Llama la atención que el promotor de esta iniciativa de explotar el monte Dícido es una empresa participada por Andoni Respaldiza, dueño del Estudio San Andrés y socio de la empresa que está redactando el nuevo Plan General de Ordenación. Si está haciendo el Plan General, debiera ser más escrupuloso con el cumplimiento de las normas urbanísticas».
Otro Castro es Posible asegura que el asunto de explotar el monte de Dícido, «además de ser una agresión ambiental inadmisible, es una iniciativa incomprensible y un sinsentido».