Iba camino de récord hasta que la Policía Nacional se interpuso en su camino. Cuatro robos en otros tantos días. A uno por jornada laboral. El detenido, que responde a las iniciales I. P., sin domicilio fijo, tenía como objetivos las oficinas de Santander, aunque también se atrevió con el hospital Valdecilla, donde consiguió limpiar cuatro habitaciones.
Su trayectoria de 'Guinness' comenzó el pasado 9 de marzo. Y por partida doble. Ese día cometió, supuestamente, dos robos. El primero, en la calle Nicolás Salmerón de Santander, donde se llevó un ordenador portátil valorado en 325 euros de una oficina sin que nadie se diera cuenta. El segundo, en un centro oficial en Pasaje de Peña, del que sustrajo otro ordenador, esta vez valorado en 1.500 euros.
Para el tercer golpe decidió esperar al día 11. Fue entonces cuando entró en una oficina de la Travesía del Cubo. Y realizó la misma operación. Sin que nadie se percatara consiguió robar un teléfono móvil, una memoria USB y una billetera con documentación y 159 euros.
Para la jornada posterior, día 12, decidió dejar a un lado las oficinas y consiguió entrar en el Hospital Valdecilla. Cuatro habitaciones fueron su campo de acción. De ellas se llevó una cartera con documentación, tarjetas de crédito, siete décimos de lotería, un cupón de la ONCE, tres resguardos de la Primitiva, joyas, tres teléfonos móviles y 350 euros. Con todo ese botín salió del hospital sin que nadie se percatara de nada.
Antecedentes
Pero ese mismo día, a las 19.00 horas, el trabajador de una de las oficinas en las que había robado -el 19 de febrero se llevó de una empresa de la calle Tres de Noviembre 3.400 euros y dos teléfonos móviles- se lo encontró por la calle y avisó a la Policía Nacional.
Los agentes localizaron al acusado dentro de un portal del Paseo Pereda, y fue identificado y detenido, ya que se le reconoció como autor de los diferentes hurtos.
Pero éstos no fueron sus primeros coqueteos con la delincuencia. El pasado 5 de marzo ya fue arrestado como presunto autor de doce robos en establecimientos, oficinas y centros oficiales y dos robos con fuerza, usando tarjetas previamente sustraídas en cajeros. Es decir, fue detenido, puesto en libertad y, a los cuatro días ya estaba cometiendo los hurtos por los que ahora ha vuelto a ser arrestado.
En el momento de su detención llevaba encima los resguardos de lotería, Primitiva y ONCE, todos ellos sellados en Gijón, que se llevó de Valdecilla. Fue puesto a disposición judicial.
Hurtos en bares
La Policía Nacional desarticuló, por otro lado, un grupo itinerante organizado dedicado a robos en establecimientos de hostelería, generalmente bares, con el arresto de cuatro jóvenes en Torrelavega y Santander.
El pasado viernes, agentes de Torrelavega detuvieron a un joven de 24 años, A.E.B., que acababa de robar, junto con otros tres que consiguieron huir, en un bar de la Avenida Fernández Vallejo de esa ciudad. Al detenido se le decomisó un taladro con dos brocas, una barra en forma de 'uña', un destornillador, 205 euros y un permiso de conducir falsificado, según informaron ayer fuentes policiales,
Esa misma tarde, en la Plaza de la Estaciones de Santander, se arrestó a dos integrantes más del grupo: S.D., de 23 años, e I.B., de 22, mientras que al cuarto, T.I., de 21 años, se le localizó en una pensión de esa zona poco después.
Todos ellos tienen antecedentes por delitos patrimoniales en distintos lugares de España. Fueron puestos a disposición del Juzgado de Instrucción de guardia de Torrelavega, salvo T.I., que quedó en libertad con cargos. Uno de ellos, I.B., tiene, además, una orden de detención de un Juzgado de Instrucción de Parla (Madrid).