'Para salvar la bahía, consulta popular'. Bajo esta consigna se concentraron ayer en la Plaza del Ayuntamiento de Castro Urdiales alrededor de trescientos castreños -según la Policía Local- en contra del puerto deportivo y con el objetivo de que finalmente se celebre una consulta popular. Durante el acto, varios miembros de la Plataforma para Salvar la Bahía dieron lectura a un manifiesto en el que recordaron que entre 2004 y 2006, miles de personas expresaron su oposición en la calle, y el Colectivo para la Defensa de la Bahía recogió más de 10.000 firmas a favor de la consulta popular, que fueron presentadas al consejero de Obras Públicas, José María Mazón.
«A pesar de ello, el Gobierno de Cantabria, ignorando la voluntad popular, aprobó el pasado día 4 de marzo, el concurso para la contratación del proyecto y obra del 'Frente Marítimo Terrestre del Puerto de Castro Urdiales'. Parece evidente que los designios de este consejero van por caminos muy diferentes a los de la ciudadanía castreña y, si no somos capaces de modificar las intenciones de la administración, las obras del puerto deportivo podrían empezar este mismo año».
Los manifestantes aseguraron que la construcción del puerto deportivo va a tener una serie de consecuencias negativas. «Se cubrirá más de la tercera parte de la lámina de agua, que pasará a estar ocupada en buena parte por el hormigón; se cerrará la bocana del puerto, construyendo contradiques que van a provocar la pérdida de la calidad de sus aguas interiores; y se destruirá el ecosistema del roquedal costero que se ubica a lo largo del paseo marítimo. Junto con el sistema intermareal, desaparecerán también buena parte de las especies que habitan la bahía». Además, aseveraron que esta actuación ocupará uno de los campos de regatas, impidiendo buena parte de las competiciones deportivas de vela, de piragua y de remo. «se va a convertir un paisaje singular y bello, nuestra bahía, en algo anodino y mediocre, otro puerto deportivo de hormigón, un clon de los puertos deportivos que asola como una peste el Cantábrico y el Mediterráneo», apostillaron.
Otra consecuencia negativa apuntada ayer es que se «privatizará» este espacio público y la gestión del puerto deportivo, lo que encarecerá los amarres. «Se va a desarrollar una zona comercial cuya altura sobresaldrá del paseo de la playa, dejándolo encajonado. Además, este puerto deportivo no va a paliar la necesidad de puestos de trabajo de los castreños, ni durante su construcción, ni durante su gestión».
El colectivo señaló que los castreños «ya hemos sido testigos de bastantes destrozos en el medio urbano y natural del municipio como para soportar que nos llenen la bahía de hormigón». «No señor Mazón, no vamos a consentir su proyecto de puerto deportivo».
La asociación recordó al Gobierno y al Parlamento de Cantabria, así como a los partidos políticos locales, que «nosotros somos el pueblo, el pueblo soberano, y no sólo cuando hay elecciones». «El Ayuntamiento y una mayoría social representada por más de diez mil firmas ya han pedido la celebración de la consulta popular. Esta plataforma les exige que sean coherentes y responsables, escuchen a los ciudadanos y apoyen la consulta popular». «¡Queremos la consulta popular!», exigieron.