El Colegio de Médicos de Cantabria y todos los sindicatos del sector coincidieron ayer, lunes, en que las pruebas para 89 plazas de médicos y pediatras de Atención Primaria que convocó el Servicio Cántabro de Salud (SCS) el pasado día 17 de abril, adolecen de «falta de garantías y de seguridad jurídica». Se quejan de que la organización del examen, el primero que realiza la Consejería de Sanidad desde que asumió las transferencias, incumplió las bases de cualquier oposición y por ello están estudiando la posibilidad de impugnar la prueba.
Al examen, que se celebró en la Facultad de Económicas, se presentaron más de 800 opositores. Muchos de ellos pusieron en conocimiento ante su Colegio o los sindicatos (UGT, CC OO, SIEP, SASC, ATI, CSIF, USAE y Cemsate) una serie de irreguralidades que las organizaciones consideran graves.
La primera de ellas es que junto con el examen se recogió la identidad de todos los opositores, así como otros datos personales de algunos de ellos, a pesar de que la normativa que regula estos procesos estipula de manera textual «que serán excluidos aquellos candidatos en cuyos ejercicios figuren marcas o signos que permitan conocer la identidad del opositor».
También denuncian que al entrar en las aulas, los exámenes estaban sobre las mesas, sin precinto alguno, «no pareciendo así que los cuestionarios hubieran estado en todo momento custodiados de forma correcta».
Otra irregularidad que exponen los opositores es que se les permitió modificar las respuestas con una tinta correctora ('tipex') lo que puede dar lugar a suspicacias.
Para el Colegio de Médicos, todo esto es muy grave por la falta de garantías y seguridad jurídica que acarrea a las personas que realizaron el examen. La entidad ha decidido poner a disposición de todos sus colegiados los servicios de la asesoría jurídica y anuncia que está estudiando interponer una denuncia ante «una posible filtración del ejercicio a ciertos opositores».
Sindicatos
UGT, el primer sindicato en denunciar estas posibles irregularidades, solicita directamente que se repita el examen. Para el sindicato, Sanidad tiene la obligación de velar por el estricto cumplimiento de las normas para todos los candidatos y evitar que estos hechos se repitan en próximas oposiciones, como la que está convocada para el 29 de mayo para ATS y matronas, o a finales de junio para auxiliares de enfermería.
José Manuel Castillo, representante de esta sindicato, señaló ayer que muchos de sus afiliados que asistieron a la prueba se sienten engañados y por ello sugiere al Servicio Cántabro de Salud «que se ponga en contacto con la Dirección General de la Función Pública para que le expliquen como deben de realizarse este tipo de pruebas».
UGT envió ayer un comunicado conjunto con el resto de las organizaciones sindicales en la que exigen que se subsanen estas incidencias para las próximas convocatorias y advierte que se reservan acciones legales ante lo que consideran «una indefensión de los concursantes en este proceso».
Para Castillo, lo único que pretenden los sindicatos con esta denuncia es asegurar la transparencia del proceso y su legalidad. Tranquilizar a sus afiliados y evitar que las oposiciones que convoque a partir de ahora la Consejería de Sanidad «sean un coladero».