Los universitarios desbordan solidaridad y buenas ideas que plasman en cada una de las fases del concurso 'Estudiantes del Milenio' organizado por EL DIARIO MONTAÑÉS, la Universidad de Cantabria y el Parlamento. Ayer se entregaron los premios de la tercera fase, dedicada la erradicación de la pobreza extrema y el hambre en el mundo. En esta ocasión, los participantes han vuelto a dar la talla. Los tres equipos ganadores presentaron diversos proyectos muy trabajados y, sobre todo, factibles, relacionados con la canalización del agua y el desarrollo de la agricultura y ganadería en algunos de los países mas pobres del mundo.
El Parlamento regional acogió la entrega de premios durante un acto que fue retransmitido en directo en el programa 'Protagonistas Cantabria' de Punto Radio que dirige y presenta Javier Rodríguez.
El presidente de la Cámara, Miguel Ángel Palacio, fue el primero en ponerse ante el micrófono para lanzar una crítica que luego fue comentada por el resto de invitados: «Estamos con el paso cambiado ya que, mientras en el mundo occidental la preocupación es no engordar, en el resto del mundo su máxima preocupación es poder comer». El presidente del Parlamento destacó que a pesar de que aún queda mucho por hacer, en países como China y la India las cifras son «esperanzadoras» porque sus condiciones de vida son mejores que hace diez años. Sin embargo, en África subsahariana no «podemos decir lo mismo ya que están padeciendo situaciones insostenibles, por eso, tendremos que redoblar nuestros esfuerzos en esta parte del mundo, enviar más recursos y poner en marcha nuevos proyectos de solidaridad para que también en el año 2015 vean reducir sus cifras de hambre, desnutrición y pobreza extrema».
Reflexiones
La diputada socialista Ruth Carrasco; el vicerrector de Estudiantes de la Universidad de Cantabria, Emilio Eguía, y el presidente del Consejo de Estudiantes Alberto Aja compartieron las opiniones de Palacio y aportaron sus propias reflexiones. Para Carrasco, lo más importante es luchar contra la indiferencia. «Pero no se debe confundir la lucha contra la pobreza con la caridad. Regalar los juguetes que nos sobran no es solidario. La solidaridad nace de los impuestos y del compromiso de todos los ciudadanos», aseguró.
Eguía fue más exigente con los dirigentes políticos. «No están haciendo bien las cosas», espetó nada más empezar su intervención. «Habría que demandar a los gobiernos una clausula en la que se obligue a cumplir los Objetivos del Milenio. De lo contrario no se logrará».
Alberto Aja incidió en la idea de Palacio de la gran diferencia que hay entre los países desarrollados y los que no. «A veces no nos damos cuenta de que si cada cántabro aportase un kilo de comida a una ONG se recogerían más de 500.000 kilos de alimentos». Este estudiante, ofreció la nota más positiva del acto al asegurar que «vamos avanzando, aunque todavía nos cuesta un poco. Estamos en el buen cambio»,.
Los alumnos premiados también tuvieron voz. Un representante de cada equipo se encargó de explicar las características del trabajo propuesto. Los ganadores eligieron una ciudad del Congo, Likasi, con una población de 650.00 habitantes y con grandes problemas por la falta de agua potable. Para mejorar esta situación, propusieron la construcción de una planta de suministro de agua con tecnología sostenible que tomará la energía de paneles solares. El segundo grupo clasificado se centró en Mozambique y propuso un proyecto de desarrollo de la agricultura y ganadería basado en la puesta en marcha de regadíos y cooperativas
Los premiados en tercer lugar también presentaron un proyecto agrícola para una provincia de Sierra Leona, el segundo país más pobre del mundo basado en la mejora del suministro de agua y en la creación de pequeñas granjas, además de estudiar las mejoras en sanidad y educación.