El equipo francés profesional Bretagne-Schuller aprovechó una etapa incomoda, dura, marcada por el viento y la lluvia, para dar un golpe de mando en el Circuito Montañés 2010. Su veterano corredor Noan Lelarge se adjudicó la victoria en la tercera etapa, disputada entre Santoña y Ramales de la Victoria, y además se vistió con el maillot plata de líder de la ronda cántabra. Lelarge batió en la meta de Ramales al ex profesional manchego Raúl García de Mateo (Froiz) junto al que protagonizó una escapada en los 20 kilómetros finales de la jornada. Los dos fugados aventajaron en 28 segundos al asturiano Higinio Fernández (Caja Rural) y metieron dos minutos al pelotón en el que llegó el hasta ayer líder, el catalán Sergi Escobar (Guerola) y el resto de los favoritos para hacerse con la victoria final en la vuelta.
La victoria de Lelarge fue un logro de equipo, que se cuajó unos kilómetros después de que los 138 corredores supervivientes tomaban la salida desde Santoña. En la villa pejina los que más desparpajo pusieron pasa despedir al gran pelotón del Circuito fueron los alumnos del CEIP Juan de la Cosa, que aguantaron bajo la lluvia para decir adiós a los ciclistas. Y cuando todo se puso en marcha, los primeros en arrancar fueron Raúl García de Mateos (Froiz), Niels Albert (Powerplus) y Florian Guillou (Bretagne), pero sólo el francés fue capaz de aguantar el empuje que hacían desde atrás. Por la retaguardia se incorporaron a la cabeza de carrera el alavés Jagoba Arberas (Lizarte) y el alicantino Pascual Orengo (Burgos 2016). Cuando la carrera comenzaba a trepar por las rampas de Hoyomenor estos tres fugados sacaban 55 segundos a un pelotón que vivía en la anarquía. El Guerola Valencia Terra i Mar no ejercía de equipo de líder, así que las cosas se descontrolaron. Se formó un grupo de 19 corredores en la ascensión a Campolayal, en el que el equipo francés Bretagne ganaba por goleada, aunque Froiz y también hizo un hat-trick. Los 19 que marchaban en cabeza eran: Cano (Andalucía); Arberas y Ruiz de Larrínaga (Lizarte); Vicente García de Mateos, Dueñas y Vallejo (Froiz); Suárez (Trasmiera); Vanthourenhout y Franzoi (BKCP-Powerplus); Vachon, Gonzalo, Guillou, Hardy y Malacarne (Bretagne); Orengo (Burgos 2016); Ibáñez (Café de Colombia); Herrada (Caja Rural); Arguelyes (Itera) y Saez de Arregui (Orbea). Hay que decir que en este grupo de vanguardia había casi más especialistas de ciclocross que en una prueba del Superprestigio.
La procesión
Por delante de la Virgen de la Bien Aparecida, la procesión de los 19 fugados todavía mantenía la ventaja de 1.35 sobre el pelotón y eso que los colombianos ya habían cogido la responsabilidad en la subida. Pero esto ayer no fue suficiente.
Por Solórzano y con la vista puesta ya en Fuente Las Varas, el grupo de 19 había perdido por el camino a Ruiz de Larrínaga. Los corredores franceses se pusieron a tirar a bloque y fundieron algunas esperanzas. Además, el viento empezaba a hacer de las suyas. Sin tiempo para tomar un respiro, llegó la ascensión a Cruz de Usaño. Del grupo delantero atacó Herrada y le siguieron Ibáñez, Vallejo, Gonzalo, Hardy, Dueñas, Franzoi, Orenga, Arguelyes y Saez de Arregi, que con la fuerza de la inercia lograron irse hacia delante. Pero los diez aguantaron pocos kilómetros en primera fila, porque en la subida a Alisas el viento era de cara. El frenazo coincidió con un momento de nervios en el grupo principal. Todo el mundo quería saltar hacia delante y los saltos aceleraban la carrera, aunque fuese a trompicones. Así que en plena subida, el pelotón se reagrupó. El viento se convirtió casi en vendaval en las rampas del puerto de primera. Hubo un momento de indecisión, roto, a cuatro kilómetros de la cima por el siempre combatido José Belda (Guerola Valencia), por el colombiano Alex Cano y por el que al final iba a ser el ganador, Lelarge, que ya empezaba a apostar por el liderato. Al sudamericano se le atragantó Alisas y se descolgó, así que Belda y Lelarge coronaron.
Desde La Cavada hasta Beranga volvió a montarse otra tremenda batalla y trece corredores lograron evitar el control de un grupo en el que Froiz intentaba poner orden y a duras penas lo conseguía. Su trabajo y el de Rabobank tuvieron una consecuencia: la escapada se anuló en Cicero (km 150). Y como en este Circuito, mejor dicho en todos, la palabra tregua no existe, cuatro kilómetros después, en Colindres, se formaba otra fuga. Arrancaron con fuerza Lelarge (Bretagne), Higinio Fernández (Caja Rural) y García de Mateos (Froiz). El francés estaba a sólo 28 segundos del hasta ayer líder Sergi Escobar y de Oyarzun, así que el chileno y otros satélites se fueron en su busca durante unos kilómetros. Poco después, y viendo que su compañero García de Mateos estaba por delante, el del Froiz paró.
La ventaja de los tres escapados era ya de 1.30 a diez kilómetros de meta y en el pelotón sólo un Itera iba dando la cara. Desde ese punto y hasta Ramales ocurrieron dos cosas. La primera fue que el asturiano Higinio Fernández se descolgó del trío delantero y la segunda, que la ventaja del ahora dúo cabecero con respecto al grupo fue en aumento. El del Froiz hizo el mismo desgaste que el francés en los últimos cinco kilómetros, parecía que uno buscaba la victoria de etapa y el otro la general, respectivamente. Pero en la meta de Ramales la recompensa fue sólo para el galo, que logró la victoria y el liderato. García de Mateos se fue de vacío aunque bien colocado en la general pensando ya en el futuro.