El ex técnico de Administración General Interna del Ayuntamiento de Castro Urdiales, José Antonio Gutiérrez Olivares, le dijo ayer al juez Acayro en su comparecencia por el caso de La Loma (presuntas irregularidades urbanísticas en esa zona, en relación a las licencias concedidas) que «hay continuas bajas de funcionarios por persecuciones, por no plegarse a lo que dicen los concejales». Para ello citó el nombre de Isabel Mora, que fue responsable de Medio Ambiente. «Sacó la oposición con mejor nota, pero algún miembro de la Corporación solicitó en ese momento el inicio de los trámites para revisar el examen». Para Gutiérrez Olivares este es el ejemplo claro de la dinámica del Ayuntamiento. «Entró en contra del criterio de algunos concejales. Los funcionarios preparados o cualificados son molestos en el Ayuntamiento y no se les promociona».
El ex funcionario le dijo al instructor que esta compañera comenzó a hacer informes técnicos, «y si ella no estaba de acuerdo con el concejal, éste le recordaba que su puesto no era técnico, sino auxiliar. Si ese informe no le gustaba, se quitaba». Pero no se quedó ahí la declaración de este ex técnico municipal. Preguntado por el juez si la funcionaria de Urbanismo, Yolanda Sánchez, ha pedido comisiones a promotores, tal y como señaló el gerente de Bifamiliares y Adosados Castreños, Gutiérrez Olivares dijo que no lo ha visto. No obstante, aseguró ayer ante el magistrado que cuando era funcionario sí le constaba que a Yolanda Sánchez le venían vecinos perjudicados y le decían que «la letrada del Ayuntamiento lo había arreglado». «Yolanda hacía el expediente sancionador y luego el pliego de descargo, al menos así lo afirmó algún ciudadano en nuestra oficina». Así, Gutiérrez Olivares declaró ayer que él entiende que la funcionaria de Urbanismo «cobraba como letrada por la tarde». «No me consta la entrega de dinero y petición expresa, pero si de otra forma sibilina, diciendo que ella arreglaba las cosas, los problemas».
Preguntado si le constaba que otros funcionarios cobrasen dinero por hacer sus funciones, aseguró que «sólo por rumores, nunca lo he visto». «Se comentaba que Pedro Restegui, el ex arquitecto municipal, cobraba por agilizar las licencias. «He oído que era conocido como el 'doscientas mil pesetas'». Para finalizar, Gutiérrez Olivares le dijo al juez Acayro que en materia de personal en el Ayuntamiento de Castro «unas veces se respetaba la legalidad y otras veces no».