Limpias como la patena. Así han quedado las fachadas de numerosos edificios de Santander tras la limpieza de pintadas efectuada por el Ayuntamiento. En total se han eliminado 16.500 metros cuadrados de pintadas de varias calles de la ciudad, desde que se puso en marcha el pasado mes de noviembre de 2009 este dispositivo especial.
La concejala de Medio Ambiente, Carmen Ruiz, recordó que esta actuación se enmarca dentro del plan de choque de eliminación de pintadas puesto en marcha por el equipo de gobierno.
«Nuestros esfuerzos -señaló la edil- están dirigidos a acabar con esta práctica incívica que realizan unos pocos y perjudica al conjunto de la ciudadanía y que, además, suponen elevados costes para las arcas municipales y por extensión para todos los santanderinos».
En esta tarea de eliminar pintadas de fachadas de edificio, mobiliario público y otros elementos ha sido fundamental la colaboración ciudadana. Gracias a las denuncias de vecinos y comunidades se permite que el servicio actúe «con rapidez y eficacia», según aclaró Ruiz.
Junto a la campaña de choque, Carmen Ruiz señaló que el Ayuntamiento ha puesto en marcha también una campaña de sensibilización e información ciudadana, a través de carteles en las paradas de los autobuses municipales y a pie de calle, que se lleva a cabo a través de la Concejalía de Medio Ambiente bajo el lema 'Las pintadas ni en pintura'.
La Policía Local de Santander, de manera complementaria, está intensificando sus actuaciones con el fin de contribuir a acabar de una vez por todas con esta práctica que tanto perjudica la imagen de nuestra ciudad.
Además, la Policía Local está creando una base de datos de pintadas para que, a través de una prueba grafológica, se pueda llegar a identificar a los autores de las mismas. Se trata de una aplicación informática que, a partir de las características de cada una de las pintadas, de las que se toman las correspondientes fotografías, y mediante una peritación grafológica, permite llegar a identificar a los responsables de las mismas y aumentar así la eficacia de las denuncias.
De esta manera, se puede identificar a los autores, más allá del momento en que son sorprendidos, y poder determinar si son o no los responsables de otras pintadas realizadas con anterioridad en otros lugares de la ciudad.
Las sanciones alcanzan los 300 euros, cantidad a la que se suma también el coste de la limpieza, que también deben asumir los responsables, por lo que la multa podría llegar a los 500 y 750 euros en caso de reincidencia.