Unos 1.200 delegados asistieron ayer a la asamblea convocada por UGT y CC OO en la capital cántabra con el fin de arropar a los líderes nacionales Cándido Méndez e Ignacio Fernández Toxo, de gira por toda España, preparando la huelga general convocada para el 29 de septiembre. Los dirigentes sindicales fueron contundentes y explicaron de nuevo los motivos de la convocatoria, pero sobre todo pusieron en común sus temores sobre los recortes que pueden venir de la mano de los Presupuestos Generales de 2011 y su convencimiento de que «es posible ganar la huelga».
Méndez, tanto en un encuentro con los medios informativos como en la asamblea posterior, explicó los motivos de la huelga general del 29 de septiembre, que coincide con una protesta a nivel europeo. «El Gobierno español -argumentó- es el campeón a la fuerza de los planes de ajuste. «La huelga la haremos -dijo a los delegados- para ganar el futuro, para no estar más empobrecidos».
«Es posible ganar la huelga», afirmó Fernández Toxo, quien destacó que esta convocatoria tiene que ser «un rotundo éxito» para impedir que el Gobierno reforme el sistema de la Seguridad Social, dé marcha atrás en la reforma laboral y sepa que España «no es un país de pasivos», que van a permitir un deterioro de su calidad de vida y sus condiciones de trabajo.
Según apuntó Méndez, los sindicatos están convencidos de que el Gobierno tendrá que rectificar sus «decisiones consumadas» tras la huelga.
Ambos dirigentes sindicales advirtieron al Gobierno de que los recortes impuestos por el Gobierno retrasarán la salida de la crisis y generarán más desempleo, lo que se agudizará si se aplican nuevos recortes el año que viene, y defendieron como alternativa una reforma por la vía de los ingresos.
Más desempleo
Los dirigentes sindicales vaticinaron que, después del verano, el paro volverá a crecer, y avisaron de que van a estar «en alerta», porque temen que el Gobierno reduzca el Presupuesto de 2011 con un recorte de las prestaciones por desempleo. Méndez explicó que el Ecofin obliga a recortar 17.500 millones de recorte y el Gobierno los tiene que «repelar» en los Presupuestos Generales del Estado para 2011 y, como todavía no ha concretado nada, los sindicatos temen que la reducción pueda venir por las prestaciones por desempleo.
Toxo se preguntó si a esos recortes se sumarán otros que afectarán a la calidad de la educación y la sanidad y planteó que a lo mejor los sindicatos «molestan» al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, que espera una derrota de los sindicatos para continuar con las reformas.
Durante su intervención en la asamblea, el secretario general de CC OO opinó que el «desencadenante» de la situación actual es la apatía de la Unión Europea ante el drama de Grecia y la «involución ideológica» que, a su juicio, se está produciendo en la UE. Bajo su punto de vista, los trabajadores están en medio de una disputa entre la derecha y la izquierda, con una izquierda «derrotada antes de entrar en combate», porque se ha plegado a los preceptos impuestos por los conservadores.
Ley de cajas
Méndez y Toxo reiteraron en la rueda de prensa su oposición a la reforma de la Ley de Cajas. El secretario general de UGT dijo que esta nueva norma, que fortalece a los bancos, supondrá la desaparición de las cajas y afectará al empleo, mientras que el dirigente de CC OO señaló que se trata de un intento de expulsar a la sociedad civil del sistema financiero. Recordó que no comparten «ni mínimamente» el «sentido» de la reforma, que supondrá «una reforma radical del sistema» de cajas en una línea «de privatización de lo más parecido en España a una banca pública por el carácter social que tiene». Los dirigentes recordaron que ellos no se oponen al proceso de fusión de las cajas, sino a la forma en que se ha hecho «como han querido el Banco de España y las grandes».