«Serias discrepancias en la estrategia planteada para conseguir la anulación del desarrollo eólico planeado por el Gobierno de Cantabria». Esa es la razón que esgrime la Asociación para la Defensa de los Intereses de Cantabria (ADIC) para abandonar la Plataforma CORE (Cántabros por la Ordenación Racional de la Energía Eólica). Esa decisión se conoció ayer, a través de un comunicado, si bien la asociación cantabrista afirma que la tomaron oficialmente hace dos meses.
Tal desmarque de posiciones no es óbice para que ADIC siga manifestándose en contra de lo que considera «el absoluto despropósito que supone el proyecto eólico». Según afirman en la nota «lo único que la separa de CORE son los planteamientos estratégicos y el uso interesado que algunos quieren hacer ahora del patrimonio e historia de Cantabria tras décadas de abandono».
La asociación cantabrista fue impulsora y parte activa de CORE (un colectivo en la que se integran varias asociaciones ecologistas y de defensa del patrimonio) «independientemente de que estuviera o no de acuerdo con los planteamientos de colectivos y personas integradas o próximas a la plataforma», se dice en la nota.
Al parecer, «en muchas ocasiones ADIC no se sintió cómoda» en esa plataforma, pero justifica su permanencia en que «por encima de su comodidad estaba el futuro de Cantabria, que es lo que le animó a organizar, junto a otros, CORE». Luego, explica, «distintos movimientos estratégicos y filtraciones periodísticas y políticas interesadas» motivaron que, definitivamente, ADIC se alejara de la plataforma.
Su desmarque de esa plataforma no significa que la asociación cantabrista abandone los planteamientos de CORE, «que siguen vigentes en el ideario de la asociación» por lo que se mantienen firmen en su empeño por conseguir la anulación de lo que consideran «el absolutamente desproporcionado desarrollo eólico planeado por el Gobierno».
Críticas
Referente a la denuncia de CORE contra los consejeros de Industria y Cultura por dar su visto bueno a el proyecto del aerogenerador de Vestas en Celada Marlantes, la asociación cantabrista «respeta lo que haga CORE, independientemente de que esté o no de acuerdo con las formas», pese a que ADIC «nunca se mostró partidaria de la judicialización, salvo casos insalvables». Y señala que si la plataforma decide actuar así «es algo que no le incumbe valorar a ADIC», al tiempo que desliza que la decisión de ir a la vía judicial se tomó «al margen de la asociación».
Por último, la nota concluye con el deseo de ADIC de que este asunto «se aleje del discurso político y haga recapacitar a muchos que, ahora, se erigen en defensores del patrimonio e historia de Cantabria mientras llevan años vergonzosamente callados ante agresiones brutales contra su historia y patrimonio».