eldiariomontanes.es
Miércoles, 22 octubre 2014
chubascos
Hoy 7 / 12 || Mañana 6 / 11 |
más información sobre el tiempo
Estás en: > > >
«Mi nueva obra nace de una manera de dibujar sin lápiz, sin guión ni premeditación»

CÓMIC

«Mi nueva obra nace de una manera de dibujar sin lápiz, sin guión ni premeditación»

09.08.10 - 00:07 -
En Tuenti
CerrarEnvía la noticia

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

* campos obligatorios
Cerrar Rectificar la noticia

Rellene todos los campos con sus datos.

* campos obligatorios
Toda una leyenda del llamado 9º arte, con 72 años cumplidos el mítico autor francés permanece en activo con una lucidez absoluta. Jean Giraud ha desarrollado durante cinco décadas una fecunda trayectoria marcada por su doble faceta expresiva y autoral. Ya que, bajo la firma de Gir es el creador gráfico del clásico western 'Teniente Blueberry' mientras que el pseudónimo de Moebius oculta un auténtico visionario, responsable de personajes y series como 'Arzach', 'El Garaje Hermético', 'Los Mundos de Edena', 'El Incal' o 'Venecia Celeste'. Sin olvidar sus incursiones en otros campos audiovisuales, como la ilustración, el cine, la animación o los videojuegos.
Además de rescatar su primera colaboración con Jodorowsky, 'Los ojos del gato', Norma Editorial ha publicado el segundo volumen de 'Inside Moebius', el fantástico viaje del autor hacia su yo interior. Entre la comedia y la metafísica, despliega a lo largo de 240 páginas todo tipo de inquietudes, obsesiones y fobias. El inconsciente y el subconsciente se materializan en forma de extraños espacios físicos y personajes reales o imaginarios: espacios como el Desierto B o el Ego-bunker y personajes como sus propios hijos, Bin Laden o las criaturas de papel creadas durante tantos años.
Las palabras del autor sin duda pueden arrojar alguna luz sobre la génesis de su proceso creativo.
-¿Moebius gana cada vez más terreno a Gir?
-No lo sé. Ahora, por ejemplo, estoy haciendo de nuevo 'Arzach', pero es muy distinto de la primera vez. Es una historia bastante clásica, una especie de Blueberry en clave de ciencia-ficción que, para mí, es una forma de mezclar ambas facetas.
-Incluso en 'Mister Blueberry' aparecen elementos propios de Moebius.
-Lo que ocurre es que yo también escribo el guión de esa serie y cuando lo hago se me cruzan cosas de Moebius. Pero no es intencionado, es algo inconsciente.
-¿Cuáles son sus planes actuales?
-Ahora estoy con 'Arzach', como dije. Se va a publicar un primer tomo y hay otros dos previstos para terminar la historia. Después quizá vuelva a trabajar en Blueberry, depende de muchas cosas. Entre otras, de las fuerzas que tenga y de la edad.
-¿Y no se ha planteado escribir guiones de Blueberry para otros dibujantes?
-Sí. Tengo muchas ideas, sobre todo para el caso de que no me encuentre bien. Planeo escribir una especie de biografía del personaje que sirva de guía para los guionistas del futuro, para que tengan una dirección que seguir.
-¿Qué papel adopta ante las nuevas tecnologías? ¿Permanece usted al margen o se integra en esa evolución?
-Sí, claro. Empecé a trabajar con el ordenador en los años 80, cuando era mucho más difícil, dibujando con el ratón. Ahora dibujo mucho con el lápiz electrónico y la tableta Wacom. Trabajo mucho con ella, muchísimo, demasiado tal vez. Porque de esta forma se pierden los originales: no hay dibujos sobre papel, todo es pura información digital.
-Hablemos de 'Inside Moebius' ¿De dónde surge esa necesidad expresiva? ¿No le bastaba el soporte de sus obras más personales para expresar sus preocupaciones?
-La idea surgió hace unos diez años, más o menos, cuando mi mujer me dijo que ya era hora de que dejara de fumar marihuana. Tampoco fumaba demasiado, una vez o dos a la semana, y para mí era como una herramienta mental, una manera de trabajar. Pero finalmente lo dejé y entonces decidí hacer una historia sobre el hecho de dejar de fumar, una especie de diario sobre lo que me ocurría entonces. Comencé a dibujarme yo mismo y ese es el principio del primer tomo. Pero al cabo de diez páginas ya me había alejado del tema, me había cansado, aunque me gustaba mucho dibujarme pensando y hablando, por lo que fueron sucediéndose las páginas de una forma muy especial. Porque era una manera de dibujar sin lápiz, sin borrar ni repetir, directamente, y también escribiendo sin apenas pensarlo, es decir, sin guión ni premeditación alguna.
-¿Como la escritura automática?
-No del todo, pero sí con el pensamiento muy rápido, como si escribiera pero con imágenes. Me gustó mucho, y el primer personaje que apareció para dialogar conmigo en la historia fue otra versión de mí mismo cuando tenía 35 años. Me resultó muy interesante ver la confrontación entre ambos, empecé a hablar de lo que estaba haciendo entonces, cuando trataba de escribir el guión del siguiente Blueberry. Y de repente, en un golpe de inspiración, apareció el propio personaje hablando directamente conmigo. Me gustó el resultado. Tanto que saqué de mi bolsa un bolígrafo y un cuaderno en blanco y empecé a dibujar en él; cada vez que tenía un momento libre dibujaba alguna página. Porque, por ejemplo, cuando hago un álbum de Blueberry tardo una semana en hacer una página pero en dos horas tenía la posibilidad de hacer tres o cuatro de 'Inside Moebius', cosa que me encantaba. Comencé a hacerlo solo para mí pero cuando terminé el primero contemplé la posibilidad de publicarlo. A partir de entonces, empecé a escribir y dibujar para el público, en vez de hacerlo para mí mismo, y la obra se fue volviendo más profesional aunque sin dejar de ser completamente salvaje. Fue una experiencia muy interesante pero solo empecé a publicarlo cuando estuvieron terminados los seis libros.
-¿No ha pensado en realizar una novela gráfica, ahora que ese formato está en auge?
-Sí, hay muchas posibilidades. Me gustaría mucho hacer algo con Blueberry o con Arzach, que fuera como un libro pero que también tuviera muchas ilustraciones, páginas de cómic mezcladas con páginas de texto, pura literatura y dibujos. Me gustaría experimentar en esa dirección.
-Hoy por hoy se ha convertido en una figura multimedia: cine, novela, videojuegos, animación, televisión.
-Sí. Y además tengo otra nueva actividad: desde hace cinco o seis años hago exposiciones de pintura una o dos veces al año. Tenía un estudio alquilado en París, cerca de Montparnasse, no muy grande, donde solía exponer entre 20 y 25 obras, que se vendían muy bien. Es otra forma de utilizar el dibujo. Porque, además, tengo el proyecto con mi esposa Isabelle de publicar un libro con todas esas pinturas.
-Pero esa diversificación en tantos medios, ¿potencia su creatividad o la dificulta? Es decir, ¿no desearía a veces centrarse en el puro dibujo sin dispersarse en otra actividades?
-Bueno, a veces sí. Pero también tengo la ambición de hacer muchas cosas sin tener que dibujar. Un periodista me preguntó hace poco si hay algo que me gustaría hacer y no haya hecho, y le respondí que bailar. Hoy no podría hacerlo más allá de unos minutos pero hace 15 años sí tenía la capacidad suficiente: tenía fuerza, practicaba tai-chi cada día. Podía haberlo hecho pero no lo hice, y es una lástima.
En Tuenti
Videos de Cultura
más videos [+]
Cultura
El Diario Montañes

EN CUALQUIER CASO TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS:
Queda prohibida la reproducción, distribución, puesta a disposición, comunicación pública y utilización, total o parcial, de los contenidos de esta web, en cualquier forma o modalidad, sin previa, expresa y escrita autorización, incluyendo, en particular, su mera reproducción y/o puesta a disposición como resúmenes, reseñas o revistas de prensa con fines comerciales o directa o indirectamente lucrativos, a la que se manifiesta oposición expresa.