Las diez piezas que componen el aerogenerador que la multinacional Vestas va a instalar en Celada Marlantes (Campoo de Enmedio), ya descansan en Raos. El gigantesco prototipo -de unas 330 toneladas de peso y una altura máxima de 145 metros- permanecerá durmiente en los muelles del puerto hasta que terminen de realizarse los trabajos previos necesarios para facilitar el acceso y montaje en el monte Cotío.
Cerca de siete horas tardaron en desembarcarse todas piezas, una complicada logística en la que intervinieron operarios, grúas y plataformas de las empresas FAM y Transportes Lasarte. Desde la bodega del 'Coral Sea' hasta el muelle 8 de Raos, la maniobra de almacenamiento tuvo como principales testigos al consejero de Industria, Juan José Sota, y a la directora de Vestas Mediterranean, Carolina García Barquero.
Fue esta última la que señaló que el montaje definitivo del prototipo se instalará dentro de dos o tres semanas, montaje en el que se tardará varios días. García Barquero precisó que, entre tanto, ya se vienen realizando las labores necesarias sobre el terreno donde se fijará el aerogenerador: catas, cimentación y zapata, además de la modificación del trazado del camino de acceso para acercar todas las piezas en los transportes especiales.
El traslado de las piezas de Raos a monte Cotío se irá realizando 'a demanda', a medida que se vayan requiriendo. Los camiones tardarán entre cuatro o cinco horas en llevar cada pieza por carretera, y el traslado completo del prototipo puede llevar entre tres y cuatro días. El coste de la instalación de este prototipo se calcula en cuatro millones de euros.
Respecto a ese valor, Sota añadió que no se contaba la «incalculable inversión en el propio proyecto, fruto de muchos años de investigación para dar con un modelo más productivo y eficiente», e insistió el consejero en que el proyecto cumple la normativa y que tiene el respaldo y los avales técnicos y jurídicos de todas las administraciones implicadas.
El aerogenerador, un prototipo experimental único en el mundo, tendrá una potencia máxima de 3 megavatios; la línea de evacuación de energía, de 4,8 kilómetros, irá soterrada siguiendo el trazado de pistas y cortafuegos. El permiso para desarrollar este proyecto es por cinco años prorrogables.
Autorización impecable
Entre tanto, el consejero de Cultura, Francisco Javier López Marcano, indicaba que su departamento dio su visto bueno al proyecto de Vestas en el monte Cotío después de que la multinacional renunciara a su pretensión inicial de pasar por una zona protegida «y aceptara hacer un seguimiento arqueológico exhaustivo», informa Efe.
López Marcano explicó que Vestas pretendía acceder al monte donde va a colocar el aerogenerador V112 atravesando «unos metros» en entorno de protección de ese castro y que, por ese motivo, recibió de su Consejería «un 'no' enérgico y contundente». Fue cuando la Sección de Arqueología emitió un informe negativo que se refería a la primera propuesta de la compañía danesa, que afectaba al entorno de protección de un bien de interés cultural: el castro de La Raba.
Sin embargo, ha añadido, Vestas presentó una segunda propuesta que se salía del perímetro protegido por su valor arqueológico, por lo que se optó por darle el visto bueno bajo una serie de condiciones que implican un seguimiento «exhaustivo».
«Pero no autorizo una actuación arqueológica cualquiera. Autorizo una actuación arqueológica que es un ejemplo de rigor y de seriedad», asegura Marcano. «Es impecable y exhaustiva. Nunca jamás se han tomado en Cantabria tantas precauciones como en este caso. Me estoy refiriendo a las actuaciones arqueológicas».