Con el debate sobre el carácter experimental del proyecto en el aire, ayer comenzaron a salir del Puerto de Raos las primeras piezas del molino de Vestas en dirección a Campoo de Enmedio. A las cuatro de la tarde, tres camiones estaban ya cargados con dos cilindros y una de las tres aspas. Los dos primeros trailers salieron hacia su destino ayer mismo por la tarde, mientras que la primera de las palas, de sesenta metros de longitud, lo hizo a las doce de la noche, controlada por un convoy de seguridad. Las otras dos aspas saldrán de Raos hoy y el domingo por la noche a la misma hora para ocasionar pocos problemas de tráfico.
A última hora de la tarde los dos camiones que cargaban el fuste del molino ya estaban aparcados en Fombellida, cerca del ramal de salida de la autovía hacia Celada.
El molino permanecerá en la región, concretamente en el monte Cotío de Celada-Marlantes, durante al menos cinco años y su instalación se enmarca dentro de un proyecto de investigación. Es la primera vez que la compañía danesa instala un prototipo del último modelo V112 fuera de este país.
La construcción del prototipo forma parte del denominado Vestas Cantabria Centre (VCC), que se ubicará en el Parque Científico y Tecnológico de Cantabria (Ptcan) y que permitirá el estudio de metodologías innovadoras de tecnología eólica. Ese centro, añade, pondrá a Cantabria «a la vanguardia mundial de la investigación en energías renovables» y será el «punto de partida de una nueva generación en el campo de las energías limpias», señalaron desde la multinacional.
La instalación de este molino no está exenta de polémica. Anteayer, la plataforma CORE (Cántabros por la Ordenación Racional de la Energía Eólica) denunció que el aerogenerador no es «experimental» -denominación que facilita los trámites administrativas-, tal y como se indicó al tramitar la autorización para su instalación, porque esta empresa danesa anunció un contrato para vender 140 unidades del mismo modelo en Australia.
Único en Europa
La vicepresidenta del Gobierno de Cantabria, Dolores Gorostiaga, salió ayer al paso de estas acusaciones y reafirmo el carácter experimental del molino, ya que es «el único de este tipo instalado en toda Europa». «Está demostrado que lo es, y todos los que entienden de esto lo han dicho», afirmó.
Gorostiaga indicó que desconoce si la empresa tiene un contrato comercial en Australia, y señaló que CORE «no es precisamente un colectivo que esté a favor del prototipo experimental ni de las energías renovables».
La empresa danesa, que se dedica a la venta, el montaje y el mantenimiento de aerogeneradores en España desde los años ochenta, también quiso responder ayer a las críticas de CORE. La multinacional insistió en que el molino de Cotío incorpora «innovadoras tecnologías», tanto de hardware como de software, que no ha utilizado ni producido con anterioridad.
Los estudios teóricos realizados previamente han demostrado, según Vestas, la «robustez» y la «seguridad» de estas innovaciones y que ahora, con la instalación del prototipo (V112) en Cantabria se podrán hacer también «numerosas verificaciones y estudios del aerogenerador en condiciones realistas».