El verano da sus últimos coletazos, los turistas están de retirada y con ellos se cierra también el aparcamiento provisional habilitado en la parcela que ocupaba el antiguo Hotel Sardinero. Hoy prestará su último servicio tras permanecer abierto al público los meses de julio y agosto, porque mañana, lunes, el solar será vallado para acometer las obras de construcción del nuevo hotel Sardinero.
La clausura de la parcela, con una capacidad para 62 vehículos, retomará las dificultades de aparcamiento en El Sardinero, una zona donde la construcción del carril-bici desde La Magdalena a Piquío sacrificó ya un centenar de plazas de estacionamiento.
Mañana mismo se levantará sobre su perímetro una valla, tras lo cual se iniciará la ejecución de la excavación y posteriores obras de construcción del nuevo establecimiento hotelero, según ha informado el concejal de Infraestructuras, Urbanismo y Vivienda, César Díaz.
El nuevo edificio, propiedad del empresario cántabro Armando Álvarez, presidente del grupo Sardinero S.A., propietario también del Hoyuela y el Bahía, seguirá el diseño del año 1915 obra de Eloy Martínez del Valle: seis torres con crestería, balcones de hierro forjado y balconadas en la última planta. Las torres serán de láminas metálicas, tal como se construyeron en origen. Incluso se mantendrá el reloj, que no estaba en el diseño primitivo y fue añadido posteriormente por iniciativa municipal, para mantener informadas a las miles de personas que cada verano acudían a las playas de El Sardinero a tomar los baños de ola. Tendrá 105 habitaciones y categoría de hotel de 4 estrellas.
El planeamiento también obliga a los propietarios del inmueble, (El Sardinero S. A.), a que el edificio, con forma de U, sea cerrado con una cuarta fachada por la calle Panamá.
Álvarez no ha querido arriesgar en el diseño. Santander no es una ciudad que guste de experiencias vanguardistas, al menos en la arquitectura, a excepción del Palacio de Festivales, obra de Sáenz de Oiza. No lo hizo cuando construyó el hotel Bahía y no lo hará ahora. El empresario ha optado por reproducir el antiguo edificio, desechando el vanguardista frente acristalado barajado en su día, cuando el proyecto fue presentado, en abril de 2008.
Bien es verdad que el inmueble, situado en la plaza de Italia, forma parte del Plan Especial de Protección del Conjunto Histórico Artístico de El Sardinero, aprobado en 1996, instrumento de planificación que maniata cualquier iniciativa audaz.
El nuevo hotel, de cuatro estrellas, tendrá tres plantas subterráneas (garaje, instalaciones y servicios), tres plantas con 103 habitaciones dobles y una planta dedicada a salones, cafetería, restaurante y recepción. Se prevé que la construcción se prolongue durante dos años y el nuevo establecimiento pueda abrir sus puertas en el año 2012. El arquitecto director de las obras es Luis de la Fuente, con un equipo formado por Juan Manuel Echevarría Martínez, Blanca de la Fuente Aznárez, Ana de la Fuente Aznárez y Víctor Coll. La inversión en esta actuación asciende a unos 20 millones de euros, según destacó el concejal de Infraestructuras, que consideró que se trata de una actuación muy positiva al reforzar aún más la calidad de la oferta hotelera de Santander.