«Un puente de casi tres siglos derribado de una sola palada». La alcaldesa de Limpias, María del Mar Iglesias, aún no ha podido salir de su asombro tras conocer la actuación de un constructor que ha demolido el puente de acceso a la casona de don Juan Cosme de Albo construida a principios del siglo XVIII sin previo aviso. Los hechos ocurrieron a primera hora de la mañana del pasado viernes cuando el constructor, Antonio Rubio, decidió eliminar esta estructura de cinco metros de longitud por la que discurre el cauce del arroyo Borrico, que en esta época está completamente seco.
La historia, cuenta la alcaldesa, viene de tiempo atrás. Al parecer el anterior equipo de gobierno permitió la edificación de varios bloques de viviendas en un terreno situado frente a la casona sin contar con el informe correspondiente de Confederación Hidrográfica para ejecutar la obra. Pero el informe llegó y su resultado fue desfavorable. Confederación rechazó el permiso de obra al tratarse de una zona susceptible de ser afectada por las inundaciones. De esta manera, estas viviendas, con inquilinos dentro, carecen de licencia de ocupación y de agua y luz.
Con este panorama, se encontró Iglesias cuando llegó a la Alcaldía y desde entonces ha trabajado para buscar una solución. Para ello, se ha elaborado un plan de encauzamiento del arroyo que, explica Iglesias, ha sido aprobado tanto por el Ayuntamiento como por Confederación. El plan recoge que el constructor acometa una parte del encauzamiento y contempla, además, el derribo del puente en cuestión. En su momento, Iglesias planteó propuestas alternativas para evitarlo pero Confederación le trasladó que no eran posibles. Sabiendo que era inevitable eliminar el puente acordó de palabra con el constructor que cuando se procedería a retirarlo conservarían las piedras. «El puente no tiene ningún valor según Patrimonio pero sí lo tiene históricamente y sentimentalmente para los vecinos», dice. Pero el constructor «no sólo me ha faltado a su palabra sino que ha derribado el puente sin presentar el proyecto para concederle la licencia de obra que le permita acometer el encauzamiento en ese tramo».
«De una palada lo ha tirado», lamenta Iglesias, que ya le ha mostrado su enfado a Antonio Rubio, quien ha argumentado que el plan de Confederación recoge que hay que eliminar el puente, pero primero, «tenía que haber pedido la licencia de obras». La alcaldesa dice que tomará medidas.