Objetivo cumplido gracias al chico de moda. Sin jugar un buen partido, sin dominar un encuentro en el que los de Luis Milla no pudieron plasmar en el campo la enorme diferencia de calidad que se les presumía, un solitario -pero maravilloso- gol del cántabro Sergio Canales a falta de cinco minutos para el final permitió a la sub- 21 seguir optando a jugar el Europeo de la categoría y poder clasificarse para los Juegos Olímpicos de Londres 2012.
Milla apostó de inicio por Thiago en detrimento del propio Canales. El jugador criado en La Masía no decepcionó. El hijo de Mazinho agradeció en el campo la confianza depositada en él y dio buena muestra de su calidad y de su enorme porvenir como jugador. Con el sello de identidad de 'La Roja' y del Barça, fue de los pocos que aportó claridad y buena distribución siempre que tuvo la pelota en sus pies en un partido en el que los de Milla controlaron el juego pero apenas crearon ocasiones. Ya en la segunda mitad, su conexión con Canales hizo posible que España se clasificase para la repesca previa a la fase final del Europeo. El choque comenzó trabado, sin apenas ocasiones. Únicamente Thiago fue capaz de ofrecer destellos de calidad en ataque, dejando claro por qué Guardiola apostó por la cantera y declinó el fichaje de Özil por el equipo culé.
Sin embargo, durante la primera parte, el conjunto español dejó una sensación agridulce. Por nombres, y por calidad, al once que puso en el campo Milla se le suponía algo más que tocar bien la pelota, sin apenas profundidad y sin peligro para la meta polaca. El balance, un empate aburrido y sin gol.
La segunda comenzó con la entrada de Canales por un desaparecido Parejo. La incorporación del ex racinguista sirvió para reactivar la parcela ofensiva del juego. Nuevos aires de color rubio.
A falta de cinco minutos, la conexión que tan buenos réditos dio en el Europeo sub-19 volvió a aparecer. Thiago, Canales y la pizarra de Milla marcaron la diferencia con una jugada de estrategia calcada a la que hicieron hace un mes ante la sub-19 de Inglaterra. Genialidad, picardía y eficacia. Una falta picada por encima de la barrera sorprendió a la defensa polaca, que no pudo evitar que Canales marcase el tanto que decidió el choque.