Cientos de personas participaron ayer en la fiesta de la Virgen del Milagro, una de las más antiguas y populares del municipio de Torrelavega. Los actos religiosos celebrados durante toda la jornada en honor a la patrona del pueblo de Torres, tuvieron como colofón, a última hora de la tarde, la misa mayor, oficiada por el párroco, Manuel Molleda, y la no menos tradicional 'Procesión de las antorchas'.
El tiempo acompañó y la fiesta volvió a contar con la participación de devotos procedentes de toda la comarca. No faltaron las ofrendas, ni los cirios y velas encendidos que portaron los fieles durante la procesión, en la que la imagen fue acompañada de vuelta hasta su ermita, situada en el barrio de El Milagro. Hubo misas durante todo el día y la principal, iniciada a las ocho de la tarde, fue cantada por el coro parroquial. También intervino el grupo de danzas de la Agrupación Virgen de las Nieves, de Tanos.
Cientos de personas volvieron a cumplir con una tradición que, en la mayoría de los casos, es heredada de padres a hijos. Es habitual ver a representantes de varias generaciones de una misma familia seguir con devoción los actos religiosos, en los que también se dieron cita la alcaldesa, Blanca Rosa Gómez Morante, y varios concejales, entre otras autoridades.
Regreso a la ermita
Mientras el párroco, ayudado por otros sacerdotes, oficiaba la homilía en la abarrotada iglesia del pueblo, muchos feligreses esperaron pacientemente en el exterior del templo. El silencio y el recogimiento dieron paso después, a las nueve de la noche, a la 'Procesión de las antorchas'. La imagen avanzó con dificultad entre cientos de velas encendidas, el volteo de campanas y el lanzamiento de cohetes. Los rezos, seguidos por megafonía, no cesaron hasta que la patrona regresó a su ermita, donde la esperaban, como siempre, más devotos.
Muchos milagros
Se trata de una imagen de la Virgen con el Niño en el brazo izquierdo. Éste bendice con la mano derecha y lleva una manzana en la izquierda, mientras que su madre porta un ramo de flores en la diestra. No se sabe mucho de esta pequeña imagen, salvo que cuenta con numerosos devotos y que se la atribuyen muchos milagros. Se cuenta que acabó con una epidemia de cólera en 1834 o que, tras los rezos de la población que la sacó en procesión, hizo que lloviese para salvar una cosecha escasa que amenazaba con traer la ruina al pueblo.
Santiago Fernández, natural de Requejada, es devoto de la Virgen y desde hace muchos años conduce el coche que porta la megafonía durante la procesión. «Siempre que tengo algún apuro en la vida me acuerdo de ella», dice. Francisco Trueba nació al lado de la ermita, fue monaguillo cuando era niño y no se pierde esta fiesta «bajo ningún concepto». Su pasión por la virgen milagrosa es evidente: «Tengo mucho que agradecerla. La he pedido muchas cosas, casi siempre salud, y me las ha concedido». En su caso, la devoción por esta imagen es una tradición familiar.
Viaje desde Madrid
Prueba de ello es su tío Enrique Pérez 'Pachín', famoso ex jugador del Real Madrid, que casi todos los años acude a la cita viajando desde la capital de España. Sus primeras patadas al balón las dio en la calle, frente a la ermita de la Virgen del Milagro, de la que es fiel seguidor: «No pasa un día sin que me acuerde de ella y de mi madre. En mi familia tenemos una fe ciega en esta Virgen. Siempre le pedimos salud».
La fiesta, organizada por la Asociación de Vecinos de Torres, tendrá su continuación el próximo fin de semana con los actos lúdicos. El sábado, a las cinco de la tarde, habrá desfile de piteros por los distintos barrios. Después, a las ocho y media, tendrá lugar la romería y la degustación de una chorizada, que incluirá el reparto de pan, sangría y refrescos. El domingo, a las doce y media de la mañana, se celebrará una misa, cantada por el coro parroquial, y por la tarde, a las cinco, habrá hinchables para los más pequeños. El punto final lo pondrá una chocolatada, a las nueve y media de la noche, con reparto de polkas y «alguna sorpresa».