La alcaldesa de Limpias, María del Mar Iglesias, exigió ayer al constructor que derribó el puente de más de tres siglos de antigüedad sin previa licencia municipal «la restitución» de esta estructura durante una reunión en la que también estuvieron presentes el arquitecto municipal y el abogado del constructor.
Una exigencia que está recogida, además, en un decreto elaborado por el concejal de Urbanismo y con la que el promotor -que «va a colaborar con nosotros», dijo Iglesias- se mostró conforme.
Y es que todo apunta a que la restitución del puente aún es posible. «Aunque las piedras todavía no las ha traído -matiza la propia regidora- el constructor me ha dado su palabra de que están a buen recaudo y que no es tarea difícil volver a reconstruirlo».
Sin embargo, y aunque el puente se ha devuelto a su emplazamiento natural, junto a la casona de don Juan Cosme de Albo, el problema del encauzamiento del arroyo Borrico sigue estando presente. Uno de los bloques construidos en un terreno situado enfrente de la casona carece de licencia de primera ocupación por encontrarse en una zona inundable. Los inquilinos no disponen de agua ni de luz y su situación depende del encauzamiento del arroyo.
En busca de alternativas
La regidora explicó ayer que ya se ha puesto en contacto con la Confederación Hidrográfica del Cantábrico (CHC) para buscar otras soluciones que permitan la ejecución del encauzamiento sin llevar a cabo el derribo de la estructura.
Según dijo Iglesias, en el último Plan de Encauzamiento elaborado por la Universidad de Cantabria y aprobado tanto por la Confederación como por el Consistorio en el año 2006 se contemplaba un apartado con una solución alternativa. «A petición del Ayuntamiento, que quiere conservar los puentes que cruzan el regato, habría otra propuesta de encauzamiento que pasaría por construir aguas arriba del puente un muro más elevado por la derecha y un talud de protección por la izquierda».
Aunque esta solución no fue admitida por la CHC cuando el constructor presentó el proyecto de encauzamiento, Iglesias no tira la toalla y ha traslado al presidente de la Confederación, Jorge Marquínez, su deseo de que se vuelva a estudiar esta propuesta u otras alternativas que no pasen por destruir ninguno de los puentes. «Quiero encontrar una solución que satisfaga a todos, ya que mi deber también es velar por la seguridad de los vecinos», dice Iglesias.
En cuanto a las críticas de la Asociación 'Cívica Limpias 21', que ha pedido su dimisión «por su incapacidad para adoptar las medidas necesarias para proteger el patrimonio cultural de Limpias», Iglesias defiende que esta asociación desconoce por completo lo que desde el Ayuntamiento «hemos hecho a este respecto». Asimismo, señala que el Consistorio sí está trabajando en la elaboración de un catálogo que recoja los edificios del municipio a proteger.