Leo en la prensa con atención y mucha pena la noticia de la muerte de Jose Antonio Labordeta. Reflexiono sobre su muerte y sobre lo que fue su vida, tanto política como social y cultural. Un hombre que lo dio todo por Aragón, la defendió allá donde fue. Todo un símbolo de lucha y un ejemplo a seguir. Una persona que no cayó dentro de las tentaciones políticas. Reflexiono, pienso y llego a la conclusión de que en Cantabria tenemos una clase política chaquetera que además se esconde tras unas siglas políticas engañosas. Señor Revilla: su política sobre la identidad Cántabra es nefasta, negativa. No entiendo su afán de hacer las cosas tan mal en ésta materia. Me da mucha pena ver cómo su debilidad política desemboca en, por ejemplo, la creación de un partido político cuyo fin es separar Castro de Cantabria y unirle a Vizcaya; al mismo tiempo otro partido político, éste más antiguo, pretende acabar con la autonomía de Cantabria así como así, mediante la anexión de Castilla a Cantabria. Y usted no abre ni la boca. Por imposible que sean éstas ideas... No sé, por lo menos una crítica para que la opinión sepa que tenemos ahí un gobierno fuerte. Continuamos con los temas culturales y de identidad Cántabra. Se suprimen las asignaturas sobre Historia de Cantabria en la Facultad de Historia de la UC y usted se calla la boca. Se habla de la reforma del Estatuto de Autonomía, algo siempre importante en el sentido que alcanzar mayor autogobierno es infinitamente positivo para una Autonomía, a pesar de que muchos piensen que eso es ser un separatista e independentista.
Por otra parte, estamos infectados de tradiciones foráneas tales como la feria de Abril, evento que nunca entenderé en nuestro territorio así como la ayuda que dan algunos ayuntamientos para éstas fiestas. Por otra parte son cientos las propuestas que asociaciones e incluso algún partido político han hecho llegar al Gobierno de Cantabria por el tema de nuestras peculiaridades lingüísticas, para que se haga un estudio oficial a fín de que perduren en el tiempo y sean conocidos por todos los Cántabros. Pero, nada de nada. Eso no interesa a pesar de estar defendido en la Constitución Española, documento del que Revilla tanto presume.
Otro de los errores de nuestros políticos es la discriminación que sufre Cantabria en multitud de inaguraciones, sean del tipo que sean, a la hora de hacer sonar un himno o colocar una bandera. ¿Qué pinta una bandera de España (y no una de Cantabria) en la inauguración de un kilóemtros de carretera en un pueblo de Soba? ¿Por qué aquí nunca aparecen piteros, gaiteros o lo que sea en actos públicos cuando vienen políticos nacionales? Es una envidia ver como son recibidos en otras comunidades con sus trajes populares, sus instrumentos musicales populares y demás; pero aquí no sé si será por que les da vergüenza o por ser pelotas, pero siempre es lo mismo: himno de España y banderas de la misma (nuestra identidad es tan inapreciable que en ocasiones en fiestas de nuestros pueblos no se sabe en realidad dónde nos encontramos). Para acabar, poner un 'cero' al señor Revilla y dar las gracias a asociaciones independientes por su labor Cantabrista y de refuerzo a nuestra identidad, entre ellas a ADIC así como a otras muchas como Regüelta, Aición Pol Cántabru, Concencia Cantabriega, y muchas más.
Descanse en paz Labordeta.