La alcaldesa de Limpias, María del Mar Iglesias, aprovechó el turno de ruegos y preguntas de la sesión plenaria celebrada ayer en el Ayuntamiento para trasladar su «indignación» al concejal popular, Miguel Ángel González Maza, por las recientes declaraciones en las que éste acusó a la regidora de no tener intención de «salvar» el puente de acceso a la casona de don Juan Cosme de Albo.
A la pregunta de los populares sobre la situación del puente, la regidora aseguró estar «sorprendida» y «dolida» con la afirmación de González Maza sobre que cree que «existía un acuerdo de la Alcaldía con el constructor para demoler el puente» porque duda «que un constructor pueda actuar de su mano mayor sin contar con los permisos».
Ante esta opinión, Iglesias le preguntó si cuando era alcalde, él también estaba 'conchabado' con este mismo constructor «permitiendo la construcción del bloque de 30 viviendas afectado, sin licencias de obra ni de la Confederación Hidrográfica del Cantábrico (CHC) en una zona inundable y generando todo el problema actual».
González Maza se defendió asegurando que él no había firmado nada y que las justificaciones de la alcaldesa «tapan la realidad».
Igualmente, el portavoz de los populares en el Ayuntamiento de Limpias dijo, que «las soluciones tenían que haber llegado antes de derribarse el puente».
No da crédito
Iglesias no da crédito a la actitud del concejal popular cuyas acusaciones dice constituyen un acto de «vileza y deslealtad política» hacia la Alcaldía. Aseguró que días después de la demolición del puente, se encargó de convocar a todos los grupos políticos municipales a una reunión en la que González Maza «recibió cumplida información de lo que había ocurrido».
En este momento, explicó la regidora, González «compartió con esta Alcaldía la sorpresa y el disgusto por la acción del constructor» y se mostró conforme con el proceder del Ayuntamiento que «de inmediato incoó un expediente para restablecer la legalidad urbanística infringida, además de proceder al inicio de un expediente sancionador».
Acuerdo de restitución
Seguidamente, continuó Iglesias, «hemos mantenido un encuentro con el constructor, CHC y la Universidad de Cantabria y se ha acordado la restitución de un puente nuevo con las piedras del anterior y con un vano mayor para permitir el paso del agua en caso de riada».
Anunció que el próximo martes, 5 de octubre, el arquitecto del constructor presentará en el Ayuntamiento este proyecto para que sea revisado. Para esta tarea «hemos solicitado la colaboración del arquitecto Luis Azurmendi, especialista en patrimonio».
Iglesias recordó que cuando él era alcalde y ella concejal en la oposición, en un Pleno del año 2006 se aprobó por mayoría con los votos de los populares un plan de Encauzamiento que «contemplaba la demolición de todos los puente sobre el arroyo Borrico sin cuestionarse la posibilidad de mantenerlos». Sin embargo, el Ayuntamiento en el Plan de Encauzamiento definitivo pidió a la CHC el mantenimiento de los puentes como consta en el estudio aunque, finalmente, no se aceptó tal solución.