La privacidad perdida con Internet llega a los tribunales, también en España. La agencia pública de Protección de Datos considera que la filial española de Google pudo haber cometido al menos cinco infracciones, tres de ellas muy graves y dos graves, al haber recogido información privada de manera sistemática con los coches que fotografían las calles para el servicio gratuito de mapas 'Street View'. La compañía con sede en Estados Unidos no niega que lo hiciera, pero matiza lo ocurrido. Dice que «por lo general», sólo se captaron «fragmentos de datos» y también que lamenta «profundamente» haberse apropiado de toda esa información privada de los usuarios. La última palabra, de momento, la tendrá un juzgado de instrucción de Madrid, el número 45, que tiene abierto un procedimiento contra Google por este motivo.
Entre los servicios que presta el mayor buscador de información en la Red figura 'Street View', la vista de las calles, una aplicación gratuita que permite al navegante tener panorámicas de las ciudades y sus metrópolis a ras de suelo. Un total de nueve cámaras instaladas sobre una flota de automóviles captan las imágenes que luego se montan sobre otras, de fondo, tomadas a través del satélite. Google asegura que, antes de su difusión, todas esas fotografías son tratadas para evitar que tanto las matrículas como las personas puedan ser reconocidas.
Ese, en cualquier caso, no es el problema. El quid de la cuestión, el asunto que provocado las investigaciones abiertas de manera paralela por la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD)y los tribunales de Justicia, se relaciona con los 'daños colaterales' que el barrido hecho por los equipos de Google España ha generado en miles de ciudadanos. La operación ha permitido a la compañía hacerse, al parecer de manera involuntaria, con cantidad de información sensible como direcciones de correo electrónico, con nombres y apellidos de los usuario; mensajes asociados a las cuentas, servicios de mensajería, códigos personales, contraseñas... De todo.
Multas millonarias
La investigación abierta por la AEPD se abrió en mayo y ha permitido constatar la existencia en este procedimiento de cinco presuntas infracciones. La 'casa madre' Google Inc. y su filial Google Spain cometieron sendos delitos graves al haber recogido y almacenado datos personales sin el consentimiento de sus titulares. La legislación vigente los sanciona con multas que van desde los 60. 000 euros hasta los 300.000 Captar información que permite el acceso a datos especialmente protegidos sin el consentimiento expreso de sus dueños está considerado como algo muy grave, que se pena con multas que van desde los 300.000 euros hasta 600.000. Las dos empresas, tanto la americana como la local, deberán responder de sendas acusaciones de este tipo. La quinta sombra de sospecha recae sobre Google Spain, imputada de otra infracción muy grave por haber realizado una transferencia internacional de datos, de España a EE UU, sin cumplir las garantías previstas en la legislación vigente.
¿Cómo ha sido posible que ocurriera todo esto? A través de las redes wi-fi o inalámbricas, que transporta la información a través de ondas. Ésas son las que ha interceptado Google, que ayer difundió un comunicado en el que asegura que «lamentamos profundamente haber recogido datos en España» y que toda esa información no ha sido utilizada «de ninguna forma en ningún producto». La AEPD está obligada a suspender el proceso sancionador abierto contra Google hasta que se resuelva el procedimiento judicial iniciado por el juzgado de Instrucción número 45 de Madrid.