En su afán de despejar más incógnitas sobre los orígenes del Universo, el Gran Acelerador de Partículas del Centro Europeo de Investigación Nuclear (CERN), el más potente del mundo, ha conseguido crear un 'mini Big Bang' en sus primeros experimentos con colisiones de iones de plomo, logrando una temperatura un millón de veces más caliente que la que se da en el centro del Sol.
El CERN anunciaba la pasada semana que el acelerador de partículas (LHC, en sus siglas en inglés) iba a comenzar a usar iones de plomo para sus colisiones, dando por terminada su etapa de trabajo con protones. El pasado domingo esta nueva fase daba sus frutos cuando se producía la primera reacción, después de que los iones de plomo alcanzasen una aceleración de 287 teraelectrovoltios (TeV), mucho más potente que los protones.
Tras estos resultados, el CERN ha señalado que se abre «una nueva vía en la investigación del programa del acelerador para sondear la materia tal como era en los primeros instantes del Universo», justo después del Big Bang, lo que supone «uno de los principales objetivos» del centro.
«Uno de los principales objetivos de esta nueva fase es producir cantidades ínfimas de esta materia, llamada 'plasma quark-gluon', y estudiar su evolución hacia aquella que constituye el Universo actualmente», precisa el organismo.
Las primeras colisiones de iones de plomo -átomos de plomo de los que se han eliminado los electrones- han ocurrido sólo cuatro días después de que finalizaran las operaciones con protones en el Gran Colisionador de Hadrones (LHC, en sus siglas en inglés).
«Como un reloj»
«La rapidez en la transición hacia las colisiones de iones de plomo supone un síntoma de madurez del LHC», según el director general del CERN, Rolf Heuer, para quien «la máquina funciona como un reloj justo después de varios meses con la misma operación».
El trabajo del LHC con iones de plomo es completamente diferente al de los protones, de acuerdo con el CERN, pese a que en los primeros compases de la aceleración de partículas no existan diferencias.
Pero una vez que las partículas viajan circularmente en el mismo sentido y se aumenta la frecuencia de los giros, los iones de plomo pueden alcanzar una aceleración de 287 teraelectrovoltios (TeV), mucho más que los protones.
El LHC acelerará y colisionará iones de plomo hasta el 6 de diciembre, momento en que el acelerador realizará una parada técnica para su mantenimiento, antes de reanudarse en febrero de 2011 la experimentación.